Niebla detiene la primera ronda del US Open
No solo el viento y el césped seco de Shinnecock Hills preocupaban a los jugadores. La mañana del jueves trajo un nuevo desafío meteorológico: la niebla.
Apenas 30 minutos después del inicio, el juego se detuvo. La visibilidad era tan baja que los organizadores activaron la bocina para parar la acción. Catorce golfistas alcanzaron a completar sus tarjetas, todas sin un solo birdie.
Los competidores permanecieron en el campo durante 15 minutos, esperando una mejora. Al no ocurrir, los enviaron de regreso a la casa club. La pausa se extendió por dos horas antes de que la primera ronda pudiera reanudarse.
El retraso afectó el ritmo del torneo, aunque para entonces el clima ya había dado un respiro. Los organizadores ajustaron los horarios para completar la jornada.




