El Abierto de Estados Unidos de Keith Mitchell comenzó con una montaña rusa y terminó con una hazaña histórica: convertirse en el primer golfista en completar cuatro rondas en par en ese torneo. El domingo firmó su cuarta tarjeta de 70 golpes, asegurando un empate en el cuarto puesto y un boleto al Masters del próximo año.
El premio es enorme para alguien que, tras un inicio brutal, dudaba si llegaría al fin de semana. Mitchell arrancó con un 41 en sus primeros nueve hoyos, seis sobre par. Luego respondió con un 29 en los segundos nueve, siendo el primero en el US Open en registrar una ronda en los 40 y luego una en los 20.
“Puede que no haya ganado, pero sentí que logré mucho más de lo que quizá pensé que iba a conseguir después de unas dos horas de ronda”, declaró Mitchell.
Durante la ronda final se mantuvo en par o uno bajo par. Hizo birdie en el hoyo 5, pasó a números rojos, y se sostuvo hasta que un bogey en el 10 lo devolvió al par. Rápidamente recuperó el birdie en el 11, par 3, y cerró con bogey en el 17 tras tres putts.
Un logro en un campo legendario
Shinnecock Hills ha visto a solo tres jugadores terminar bajo par en las cuatro ediciones del US Open que ha albergado desde 1986. Mitchell, de 34 años, firmó un total de 280 golpes. No le bastó para ganar, pero sí para empatar en el cuarto puesto después de que Scottie Scheffler fallara el birdie en el 18.
Mitchell llegó a Shinnecock tras superar una clasificatoria de 36 hoyos en Georgia. Su resultado es el mejor en un major y en toda la temporada del PGA Tour. Actualmente en el puesto 100 del ranking mundial, ahora sabe que jugará el Masters y el US Open el próximo año.
“Mi mejor resultado en un major por mucho. Un empate en el cuarto puesto es una victoria en mi libro”, señaló.




