Un adiós prematuro para la ilusión cafetera
Vancouver fue el escenario del adiós. Colombia soñaba con igualar su mejor participación mundialista, pero los penales dictaron sentencia. Sin goles en 120 minutos, Suiza se impuso 4-3 desde los once pasos.
Davinson Sánchez estrelló su tiro en el travesaño. Gregor Kobel le atajó el penal a Cucho Hernández. La definición fue implacable.
“Algo nos faltó, que nos vamos precipitadamente de la copa, nos vamos en los octavos”, lamentó el mediocampista Jhon Arias. “Ojalá, Dios permita que hoy sea un cambio en la selección porque ya está bueno también de quedarnos siempre a la puerta.”
Colombia tuvo oportunidades claras para liquidar el encuentro. En el primer tiempo extra, Jhon Lucumí estrelló un cabezazo en el travesaño. A los 116 minutos, Jaminton Campaz, solo ante Kobel, remató por encima. La falta de definición fue decisiva.
Con un plantel liderado por Luis Díaz, Luis Suárez y James Rodríguez, la expectativa era alta. El técnico Néstor Lorenzo reconoció el mérito del rival:
“El partido sabíamos que iba a ser bastante cerrado, muy táctico, muy parejo… creo que merecimos un poco más por las intenciones que tuvimos.”
La afición colombiana, presente en cada sede, respaldó al equipo. Desde Ciudad de México hasta Vancouver, una marea amarilla acompañó a los Cafeteros. Pero Suiza supo neutralizar el ataque colombiano con orden defensivo.
“A Díaz lo pudimos cubrir muy bien”, afirmó el técnico suizo Murat Yakin. “Analizamos diferentes variaciones y estudiamos a cada jugador.”
James Rodríguez, máximo goleador del Mundial de 2014, se va sin anotar en esta edición. A sus 34 años, su ciclo en la selección parece cerrarse. Luis Suárez, en cambio, pidió mirar el lado positivo:
“Un día triste, pero lo que se vio de este país hay que mirarlo desde el lado positivo. Esperemos que este sea un punto de inflexión.”
El contrato de Lorenzo finaliza con esta derrota. Sin revelar su futuro, agradeció al público. Colombia volvió a quedar en la puerta.