El Mundial llama a la puerta y Monterrey responde
La ciudad se alista para vivir una cita histórica. En unas semanas, el repechaje que otorga un boleto directo a la Copa del Mundo 2026 se jugará aquí. Y uno de los invitados, Irak, generó dudas hasta el último momento.
El conflicto en Medio Oriente y el cierre del espacio aéreo complicaron todo. Incluso se habló de cambiar la sede o reprogramar los partidos. Pero las cosas, por suerte, se están solucionando.
Un trámite contra reloj
La clave estuvo en las visas. Los jugadores, como cualquier persona, debían hacer el proceso personalmente. Una tarea casi imposible con una guerra de fondo.
Pero Gabriela Cuevas, nuestra representante ante la FIFA, dio la noticia que todos esperábamos:
“La información que yo tengo es que la mayoría ya cuentan con visa para venir al país”.
Lo dijo en el Palacio Postal, confirmando que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) movió cielo y tierra para lograrlo. El deporte une, y esta vez venció a la burocracia y a la distancia.
Mientras tanto, otro rumor cruzó el aire. Se habló de que Irán podría mudar sus partidos del Mundial desde Estados Unidos a nuestro territorio.
Ante eso, Cuevas fue clara: no hay nada formal. “México es amigo de todos los países… pero las reglas son las de la FIFA”. Primero lo primero: asegurar que Irak esté aquí.
Al final, lo que importa es la cancha. Dos equipos luchando por un sueño global en nuestra casa. La resiliencia del fútbol, una vez más, demostrando que el juego siempre continúa.




