Humo de incendios canadienses pone en riesgo la final del Mundial
Mikel Merino percibe el humo de los incendios forestales en Canadá. Las condiciones brumosas afectan a grandes zonas de Estados Unidos, incluido el norte de Nueva Jersey, donde España y Argentina disputarán la final del Mundial este domingo.
El centrocampista español intenta no fijarse en ello. El impacto real del humo sobre el partido sigue siendo incierto. El pronóstico de la Organización Mundial de la Salud prevé una calidad del aire “moderada” en East Rutherford.
“En el ambiente se puede oler la sensación y ver que hay humo”, dijo Merino. “Para un partido tan importante como la final de un Mundial debes tratar de abstraerte de factores externos, convencido de que la federación y la organización cuidarán cada detalle”.
España se entrenó el jueves al aire libre en East Hanover, Nueva Jersey, en condiciones consideradas peligrosas por expertos. Creen que la sesión debió realizarse bajo techo. La FIFA y la Real Federación Española de Fútbol no respondieron preguntas al respecto.
Mejora temporal, pero incertidumbre persiste
La calidad del aire mejoró el viernes. La duda está en lo que ocurrirá tras la lluvia prevista para el sábado, que podría dejar hasta 3,17 centímetros.
“Después de eso, otra masa de aire con humo parece venir detrás del sistema, pero no está claro cuánto o cómo podría llegar a Nueva York o Nueva Jersey el domingo”, explicó Mark Parrington, científico principal del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus.
“Si la intensidad del fuego aumenta durante el sábado, podría liberar más humo que siga rápidamente al episodio de lluvia”, agregó.
Jonathan Belles, meteorólogo de The Weather Channel, espera tener más certeza cerca del inicio del partido.
“La pregunta es si el humo detrás del sistema llega al nivel del suelo sobre el norte de Nueva Jersey el domingo y qué tan concentrado se vuelve. Los modelos actuales van desde poco o nada de humo hasta niveles preocupantes para jugadores y aficionados”.
El humo de incendios forestales —cada vez más frecuentes por el calentamiento global— afecta a casi todos los sistemas del cuerpo. Según estudios médicos, provoca decenas de miles de fallecimientos al año. Incrementa los casos de asma y las salidas de ambulancias en cuestión de horas. Puede desencadenar inflamación en distintas partes del cuerpo, atacando los puntos más débiles de cada persona.




