Un partido de alta tensión
España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia al derrotar 1-0 a Argentina en un partido decidido en el tiempo extra. El único gol llegó a los 106 minutos, obra de Ferrán Torres con un zurdazo certero.
La final, disputada en East Rutherford, Nueva Jersey, fue el punto culminante del Mundial más grande de la historia, en su jornada 39. Argentina jugó con un hombre menos durante toda la prórroga, lo que inclinó la balanza a favor de la Roja.
Lionel Messi no pudo superar a Kylian Mbappé como máximo goleador histórico de los mundiales. Tampoco logró que la Albiceleste encadenara dos títulos consecutivos, hazaña que no se veía desde los triunfos de Brasil en 1958 y 1962 con Pelé.
España dominó la posesión durante largos tramos, pero se encontró con un Emiliano Martínez inspirado. El arquero argentino realizó media docena de intervenciones de alta calidad que mantuvieron a su equipo con vida hasta el alargue.
La resistencia argentina finalmente cedió ante el control español. Ferrán Torres aprovechó un espacio en el área para definir con potencia y colocar el balón lejos del alcance de Martínez.
Con esta victoria, España suma su segundo título mundial tras el obtenido en Sudáfrica 2010. El equipo dirigido por Luis de la Fuente demostró solidez defensiva y paciencia para quebrar a un rival que nunca dejó de luchar.




