¡Ryan García está de vuelta y con un cinturón al hombro!
La noche del sábado, en el Barclays Center, Ryan García demostró que su talento sigue intacto. Dominó de principio a fin a Mario Barrios para llevarse el título wélter del Consejo Mundial de Boxeo por decisión unánime.
Los jueces lo dejaron claro: 119-108, 120-107 y 118-109. La AP anotó 119-109. Fue una exhibición de control y precisión.
“García (25-2, 20 KO) dejó pocas dudas de que merecía el título”, señalaron los reportes.
El combate arrancó con todo. Apenas 30 segundos después de la campana inicial, un derechazo volador de Ryan mandó a Barrios a la lona. Pero aquí viene lo interesante: no se lanzó como loco al remate. Mostró una paciencia que habla de madurez.
Fue eligiendo sus momentos, conectando combinaciones limpias a la cabeza del campeón. Hacia el final del tercer asalto, otra serie hizo tambalear brevemente a Barrios.
Mario (29-3-2, 18 KO), por su parte, pareció siempre un paso atrás. Conectó alguna derecha ocasional, pero nunca encontró la fórmula para frenar el ritmo y la velocidad de García.
En la cartelera coestelar
Gary Antuanne Russell (19-1, 17 KO) retuvo su título superligero de la Asociación Mundial de Boxeo ante Andy Hiraoka. Los jueces vieron claro al estadounidense: 117-110, 116-111 y 116-111.
A Hiraoka le descontaron un punto en el décimo round por un golpe bajo. Un error costoso en un combate que ya llevaba perdido.
La gran sorpresa llegó con la cancelación de última hora. Richardson Hitchins (20-0) debía defender su título FIB ante Oscar Duarte, pero se retiró alegando problemas de salud.
No hubo información inmediata sobre si perderá el cinturón por esta decisión. Una baja importante para la velada.
Para Ryan García, esta victoria es más que un título. Es una declaración después de los altibajos personales y profesionales. Volvió al ring con enfoque, disciplina y esa chispa que tanto gusta a sus seguidores.
Barrios suma su segunda pelea consecutiva poco convincente. En julio tuvo suerte con un empate ante Manny Pacquiao. Ahora, queda claro que necesita reinventarse si quiere volver a lo más alto.
El boxeo tiene estas noches: coronaciones, reafirmaciones y cancelaciones inesperadas. Ryan García se llevó los reflectores… y el oro.




