¡Qué manera de presentarse!
Menos de un mes. Eso es todo lo que necesitó Álvaro Fidalgo para gritar su primer gol en LaLiga. Y no fue uno cualquiera. Lo hizo en el partido grande, en ese derbi andaluz contra el Sevilla que siempre quita el sueño y terminó 2-2.
Imagina la escena: tu debut oficial, el estadio vibrando, la rivalidad a tope… y tú metiendo el balón. Eso es carácter. Eso es tener la cabeza fría cuando más arde la cancha.
Su gol no solo representa un hito personal, sino también un aporte significativo para el equipo.
Viniendo del América, con toda la presión que eso conlleva, Fidalgo mostró de qué está hecho. No se escondió. Buscó el balón y, cuando llegó su momento, fue letal.
Más que un punto
Este empate sabe a mucho para el Betis. Sacar algo positivo de casa del eterno rival siempre es bueno. Pero que sea un jugador nuevo quien aparezca para firmar el tanto… eso da otra confianza al vestuario.
Su capacidad para aparecer en la zona caliente cuando más se necesita podría ser clave para Manuel Pellegrini. En España, ganarte la confianza pasa por gestas como esta.
Ahora toca seguir. Un gol así te sube la moral, pero en LaLiga los exámenes son cada semana. Si mantiene esta hambre y esta puntería, Fidalgo puede convertirse rápidamente en un hombre importante para el proyecto bético.
¡A seguir rompiéndola, Álvaro!




