El dilema de Alonso
Fernando Alonso ha puesto sobre la mesa una condición para seguir en la Fórmula 1: que los autos vuelvan a ser divertidos de conducir. El bicampeón, que cumplirá 45 años la próxima semana, firmó una extensión de contrato “por varios años” en 2024 y asegura que tiene vínculo con Aston Martin hasta 2027.
Sin embargo, su futuro no está garantizado. Alonso y el equipo británico han sufrido con un auto lento y poco fiable, el primero diseñado bajo la dirección de Adrian Newey. Hasta ahora, el único punto de la temporada lo consiguió en Mónaco.
“Para mí, estoy tranquilo. Como he dicho muchas veces, estoy pensando. Necesito saber qué hago el año que viene y en los años siguientes. Me siento fresco, me siento motivado, me siento rápido, pero también necesito disfrutar lo que hago”, declaró antes del GP de Hungría.
Alonso fue crítico con las últimas carreras en Gran Bretaña y Bélgica, donde los autos se quedaron sin energía de batería en las rectas largas. “Creo que no es divertido de ver, no es divertido de conducir, y hemos estado repitiendo lo mismo en cada Gran Premio”, comentó. “No es la misma adrenalina que solía tener conduciendo un auto de Fórmula 1. Eso es algo que necesito poner sobre la mesa. Es simplemente un problema de si la F1 me da la adrenalina que necesito para vivir”.
Aston Martin llevará un importante paquete de mejoras en Hungría, un circuito lento y revirado que podría compensar la falta de potencia. Además, se espera una mejora del motor por parte de Honda más adelante. Alonso confía en que Newey y Honda entregarán un auto ganador. “Creo que tengo una imagen bastante clara del equipo, de que vamos a solucionar todos los problemas. Llevan tiempo, pero no tengo dudas, cero dudas, de que Adrian proporcionará el mejor auto de la parrilla tarde o temprano”, afirmó. “Me gustaría ver el primer paso con este paquete… y creo que habrá más por venir el año que viene, eso seguro, y en los años siguientes”.
La decisión de Alonso dependerá de si la F1 le devuelve la emoción al volante. Por ahora, el español espera las mejoras y analiza su futuro.




