Decisiones polémicas que marcaron los cruces
La expulsión del suizo Breel Embolo en cuartos de final contra Argentina renovó el debate sobre el videoarbitraje. El árbitro João Pinheiro inicialmente amonestó a Leandro Paredes, pero tras revisar el monitor, consideró que Embolo simuló una falta. Le mostró segunda amarilla y lo expulsó cuando el partido iba 1-1. Argentina ganó 3-1 en la prórroga.
“El árbitro tomó la decisión equivocada. Esta regla destruyó nuestro partido”, dijo el entrenador Murat Yakin.
Alemania también sufrió con la tecnología. Un gol de Jonathan Tah ante Paraguay fue anulado por VAR por falta sobre el arquero. El contacto mínimo generó críticas. Pierluigi Collina defendió la decisión: los árbitros deben castigar bloqueos sin intento de jugar el balón. Alemania perdió en penales.
Croacia quedó fuera ante Portugal por un fuera de juego detectado por sensores dentro del balón. Un toque casi imperceptible de Igor Matanovic fue captado por los sensores, que registran datos 500 veces por segundo. El entrenador Zlatko Dalic renunció y dijo:
“Todas estas decisiones le quitan la alegría al fútbol”.
Egipto denunció “injusticia” tras la anulación de un gol ante Argentina por una falta previa sobre Lisandro Martínez. La jugada inició en su propio campo. Collina aclaró que no hay límite de tiempo ni distancia para revisar. Argentina remontó y ganó 3-2.
Noruega también cuestionó la tecnología. Un gol de Jude Bellingham ante Noruega no fue anulado pese a que los noruegos alegaron que el balón tocó un cable. La FIFA dijo que el sensor no registró contacto. Además, el VAR anuló un gol noruego por falta de Haaland en un córner, aplicando nuevas reglas que permiten revisar incidentes antes del saque.
La tecnología sigue siendo un factor determinante, y no todos los equipos quedan conformes.




