Un equipo que sobrevive al destierro
Fatima Yousufi escapó de Afganistán con una mochila y la determinación de seguir jugando fútbol. Como ella, otras 12 integrantes de la selección femenina afgana lograron refugiarse en Australia tras el retorno de los talibanes al poder en 2021.
El régimen clausuró todos los deportes femeninos. Las jugadoras vivieron cinco años en el exilio, entrenando y compitiendo en torneos amistosos, sin poder portar oficialmente la camiseta de su país. Hasta que en abril la FIFA les otorgó la elegibilidad internacional.
—Fue un día especial cuando escuchamos que Afganistán puede volver a representar nuestra bandera en torneos internacionales —dijo Mona Amini, mediocampista, a The Associated Press.
De la incertidumbre al himno nacional
Actualmente, 23 integrantes del programa Afghan Women United están en un campamento en Auckland, Nueva Zelanda. Enfrentarán a un equipo de las Islas Cook. Siete meses antes, en el torneo Unite, vencieron a Libia y escucharon su himno por primera vez en tres años.
—Eso fue increíble para mí —agregó Amini.
Yousufi, arquera radicada en Melbourne, recuerda su reacción al conocer el reconocimiento de la FIFA:
—¡Vamos a tener selección nacional! Es lo mejor que podría haberle pasado al equipo. Perdimos todo: la familia, los recuerdos de infancia y esa selección.
Ella salió de casa con una sola mochila, para estar a salvo y seguir con vida. Ahora el equipo busca representar a las mujeres y niñas que aún viven bajo el régimen talibán.
La última vez que Afganistán disputó un partido competitivo fue en 2018. La entrenadora Pauline Hamill organiza campamentos para reunir al plantel disperso entre Australia, Europa y Estados Unidos.
—No podíamos jugar libremente en Afganistán. Salir de casa era difícil porque existía el riesgo de que los talibanes nos vieran. Cada una de las chicas luchó mucho para crear este equipo —concluyó Amini.




