La celebración terminó, ahora empieza el trabajo duro
Menos de un día después de levantar el Trofeo Lombardi, la realidad ya golpeaba la puerta del entrenador Mike Macdonald. Los Seattle Seahawks son campeones, pero en la NFL eso solo significa una cosa: ahora todos quieren derrotarte.
“No puedes estar copiando a nadie más. Queremos estar a la vanguardia. Sabemos que ahora somos el objetivo número uno”, dijo Macdonald.
El reto es histórico. Antes de que Kansas City lo lograra recientemente, habían pasado casi 20 años sin que un equipo ganara campeonatos consecutivos. Y el camino para Seattle será cuesta arriba.
Una defensa que podría cambiar
La temida unidad defensiva “Dark Side” podría lucir muy diferente en 2026. Varios pilares clave como Coby Bryant, Riq Woolen y Boye Mafe se convertirán en agentes libres. La incógnita también rodea a veteranos como Leonard Williams y DeMarcus Lawrence.
“Lo triste es que después de esta noche, quién sabe dónde estarán otros muchachos”, comentó el defensor Derick Hall. “Esperamos poder mantener esto unido”.
En ataque, la situación tampoco es sencilla. Kenneth Walker III, nombrado MVP del Super Bowl, también se acerca a la agencia libre. Cuando le preguntaron sobre su futuro, fue claro:
“Definitivamente me gustaría regresar”, dijo Walker. “Pero si esta fue mi última noche con Seattle… soy el MVP del Super Bowl, así que estoy feliz”.
Si Walker se marcha, Zach Charbonnet sería el candidato natural para sustituirlo, aunque viene de una lesión de rodilla.
“Oh, sí”, afirmó Charbonnet sobre sus esperanzas de jugar en 2026.
A esto se suma la partida del coordinador ofensivo Klint Kubiak a Las Vegas. Todo mientras compiten en una división Oeste de la NFC donde San Francisco y Los Ángeles Rams siempre están al acecho.
La fiesta del domingo fue épica. Pero el lunes llegó con una verdad ineludible: repetir como campeón será aún más difícil que ganar por primera vez.




