Un domingo negro en Nápoles
El estadio Diego Armando Maradona silbó. No hubo disimulo. El Napoli salió del campo con los abucheos de su propia gente resonando tras una derrota clara, 2-0, ante un Lazio que fue muy superior.
Un golpe durísimo que prácticamente entrega el scudetto al Inter de Milán. Si los nerazzurri ganan en Torino el próximo domingo y el Napoli no vence al Cremonese, la fiesta será suya.
“Fue la primera derrota de Napoli en casa en la Serie A esta temporada.”
Lazio no tuvo piedad. Desde el minuto seis, con un gol de Matteo Cancellieri, mostró sus intenciones. Podría haber sido más: atajaron un penal y desperdiciaron otras ocasiones claras antes de que Toma Basic sellara la faena en el segundo tiempo.
La diferencia física y mental fue abismal. Los romanos corrieron más, presionaron mejor y tuvieron las ideas más claras. El Napoli pareció un equipo sin energía ni respuestas.
Otras luces y sombras de la jornada
Mientras, en Roma, las emociones fueron encontradas para Gian Piero Gasperini. Su actual equipo, la Roma, empató 1-1 contra su exclub, el Atalanta. Un resultado que no ayuda mucho a las aspiraciones europeas de ninguno.
La semana había sido intensa para Gasperini tras un cruce público con Claudio Ranieri. Se le vio emocionado al recordar sus nueve años en Bérgamo.
En la parte baja de la tabla, hubo alegría para el Parma. El primer gol de Nesta Elphege en la Serie A les dio una victoria clave en Udinese (0-1) que los acerca mucho a asegurar la permanencia.
La lección del fin de semana es clara: En este deporte, como en la vida, no puedes bajar la guardia ni un instante. La preparación mental es tan importante como la física. El Napoli lo aprendió por las malas.




