Un punto que sabe a poco
El Inter sigue arriba, pero este sábado el aire en San Siro no era de celebración. Un empate 1-1 ante un Atalanta que llegó con la moral por los suelos dejó un sabor agridulce. Francesco Esposito abrió el marcador, pero Nikola Krstovic, casi al final, robó dos puntos que parecían seguros.
“Fue un golpe duro en los minutos finales. Sabíamos lo que estaba en juego”, admitió un jugador del equipo local tras el pitido final.
La racha que preocupa. Esto no es un bache aislado. El cuadro nerazzurro solo ha ganado dos de sus últimos siete compromisos en todas las competiciones. La eliminación ante el Bodø/Glimt en Europa todavía pesa. Para colmo, Cristian Chivu vio la roja directa cerca del final, sumando más complicaciones.
La puerta, entreabierta para el Milan. Con este tropiezo, la ventaja sobre su eterno rival se reduce a ocho puntos. El Milan visita a la Lazio este domingo con la oportunidad de acortar distancias. La Serie A, que parecía decidida, vuelve a tener emoción.
Los perseguidores no perdonan
Mientras el Inter frena, los demás aceleran. El Napoli remontó ante el Lecce (2-1) con goles de Hoejlund y Politano para colocarse a nueve puntos del líder. Demuestran que no piensan rendirse.
Por su parte, la Juventus sigue firme en la cuarta plaza. Jeremie Boga, una de las incorporaciones del mercado invernal, marcó otra vez y dio tres puntos clave ante el Udinese (1-0).
Y el Atalanta? Más allá del punto robado en Milán, mostró una cara muy distinta a la del 6-1 sufrido ante el Bayern Múnich. Este miércoles visitan Alemania para la vuelta de octavos de Champions con otra actitud.
La conclusión es clara: nada está escrito. El Inter tiene el título en sus manos, pero debe reencontrar su mejor versión rápido. La disciplina y la mentalidad, ahora más que nunca, serán claves. La liga italiana nos regala otro sprint final emocionante.




