ATLANTA, EU.- La historia entre Argentina e Inglaterra suma un nuevo capítulo. Esta vez, la cita es en semifinales del Mundial y en juego está un boleto a la final. Lionel Scaloni, técnico argentino, intentó bajar el tono: “es solo un partido de fútbol”.
Pero el peso de los antecedentes dice lo contrario.
Rivalidad que trasciende
El enfrentamiento está cargado de episodios memorables. Desde la expulsión de Antonio Rattín y el gesto hacia el banderín inglés en 1966, hasta la “Mano de Dios” y el “gol del siglo” de Maradona en México 1986. Luego vino el choque entre Simeone y Beckham en Francia 1998, y la eliminación argentina en manos inglesas en 2002. Todo ello marcado por el contexto del conflicto de las Malvinas.
Será la sexta vez que ambas selecciones se crucen en un Mundial, y la primera en semifinales. Atlanta será el escenario.
Las voces de los protagonistas
Thomas Tuchel, estratega inglés, declaró:
“Es una gran rivalidad entre dos grandes naciones futboleras, todos saben sobre esta relación y lo que trae, así que esperamos un partido intenso y emocional”.
Scaloni, fiel a su estilo medido, agregó:
“Estamos con la ilusión intacta y el agradecimiento a estos jugadores que nos han llevado una vez más a jugar la semifinal de un Mundial. Enfrentaremos a un gran rival y ojalá tengamos la posibilidad de pasar”.
El partido promete emociones fuertes, más allá de lo deportivo. La afición de ambos lados sabe que este no es un partido cualquiera.




