En México, 168 personas fueron hospitalizadas por intoxicación con fentanilo entre junio de 2023 y mayo de 2026. Es un promedio de cinco casos al mes, según los Cubos Dinámicos de la Secretaría de Salud.
Del primer periodo analizado (2023-2024) se registraron 92 atenciones en urgencias y egresos. En el segundo (2025-2026) fueron 76. La mayoría se concentró en Sinaloa y Baja California, aunque desde 2025 los casos se extendieron a más estados: Michoacán, Jalisco, Yucatán, Guanajuato y otros.
Las causas varían. Desde 2025, 29 hospitalizaciones fueron por consumo intencional, 23 accidentales, 14 están por determinar, 9 por reacción adversa y una por agresión contra un menor de un año en Tijuana. El rango de edad más afectado es de 30 a 49 años (41% de los casos), seguido por jóvenes de 16 a 29 años (29%).
Isaías Pablo Torrentino, investigador de Elementa DDHH, señaló que el registro de hospitalizaciones es muy reciente y no permite conocer la complejidad del consumo.
“Se receta fentanilo en algunos casos, puede terminar en manos de la persona que no es destinataria… no sabemos si realmente hay un uso accidental, pero la persona sí buscaba consumir un opioide”, explicó.
Torrentino contrastó los datos oficiales con el trabajo de organizaciones en Tijuana. Afirmó que el consumo no ha disminuido, sino que persiste el subregistro y las barreras de acceso a la salud. “Las personas tienen miedo”, dijo, y mencionó obstáculos como la lejanía de clínicas, la exigencia de documentos y la abstinencia forzada.
En el Senado hay dos iniciativas para eliminar la prohibición de la naloxona en la Ley General de Salud, un fármaco clave para revertir sobredosis.




