La frase que unifica a México. Desde que la selección venció 2-0 a Ecuador en dieciseisavos de final —su primer triunfo en un partido de eliminación directa en 40 años—, una pregunta resuena en calles, cafés y noticieros: “¿Y si sí?”.
El origen está en un video viral recuperado por Efraín Juárez, entrenador de Pumas, cuando preguntó: “¿Y si sí, y si los Pumas son campeones?”. Ahora, el “y si sí” es el mantra de la afición tricolor.
La ilusión crece. México enfrentará a Inglaterra en octavos de final, un duelo que muchos llaman “final” anticipada. El abogado Carlos Mejía lo resume:
“México va a jugar con una potencia mundial y se tiene toda la mesa puesta para que logre un hito histórico. Para nosotros es una final, porque de aquí, si avanzamos, vamos a Miami, Atlanta. La meta es Nueva York (sede de la final).”
El eco en las calles. El vendedor Nicolás Calixto, vestido con jersey y bufanda del Tri, explica:
“Ya se volvió nuestro lema. Es como que de primeras dudas, pero… ¿Y si sí se da? La pregunta realmente es, ¿por qué México no puede ser campeón?”
Los jugadores más jóvenes adoptaron la frase en redes sociales. Incluso el técnico Javier Aguirre bromeó al ser consultado: dijo que no la había escuchado hasta poco antes y que regañaría a sus hijos por no contarle.
El ambiente festivo ha contagiado a visitantes internacionales. El británico Andrew Doyle, que sigue a la selección inglesa desde Dallas, afirma:
“En Estados Unidos disfrutan del torneo, pero en México entienden la real emoción del fútbol. Lo viven con más pasión. Los mexicanos ven esto como una final y realmente lo es. Será el último partido en México y lo están disfrutando a tope. Creo que tienen muchas posibilidades, será muy parejo.”
El mediocampista Erik Lira ya advirtió: “No nos vamos a conformar con nada. El techo es muy alto”. Todo un país le compró la ilusión y tiñó de verde avenidas, tiendas y parques.