La forma física del delantero belga Romelu Lukaku sigue siendo un tema de atención para su equipo, que se prepara para enfrentar a Senegal el miércoles en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo.
El atacante de 33 años, máximo anotador histórico de su selección, se retiró de los amistosos de Bélgica en Estados Unidos en la primavera boreal para recuperarse. Se perdió gran parte de la temporada de clubes por una lesión en los isquiotibiales. La campaña pasada, Lukaku apenas sumó siete apariciones en todas las competiciones con el Napoli italiano.
“Voy dejándome llevar. Entreno duro y, al final, estoy feliz de estar aquí”, declaró Lukaku el lunes. “Especialmente cuando ves de dónde vengo, trato de causar impacto cuando lo necesito”.
¿En qué punto está su estado físico?
Lukaku fue titular en el segundo partido de la fase de grupos ante Irán y le costó seguir el ritmo. No realizó ningún disparo, recibió una tarjeta amarilla y fue sustituido al minuto 73.
Sin embargo, en sus dos ingresos como suplente frente a Egipto y Nueva Zelanda, su rendimiento fue notablemente mejor. El delantero provocó un autogol apenas 23 segundos después de saltar al campo, en el empate 1-1 contra Egipto.
Su evolución será clave para las aspiraciones belgas en el torneo.




