La reacción violenta del cártel pone en guardia a las embajadas
La muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha desatado una ola de violencia que no pasa desapercibida al otro lado del Atlántico. Desde Bruselas, los gobiernos europeos están lanzando una avalancha de alertas a sus ciudadanos que están o planean viajar a México.
De Irlanda a Hungría, las embajadas actualizan sus avisos de seguridad casi en tiempo real. Han activado servicios de atención de emergencia sin interrupción. El mensaje común es claro: estar atentos y evitar desplazamientos innececesarios.
¿Qué piden exactamente los gobiernos europeos?
Las recomendaciones son similares. Evitar zonas con presencia policial, mantenerse alerta, limitar viajes no esenciales y seguir la información de medios locales confiables. En caso de emergencia, llamar al 911 o a los números de las embajadas.
“Se ruega seguir escrupulosamente las indicaciones de las autoridades estatales y federales, evitar las aglomeraciones y las zonas afectadas por operaciones de seguridad”, advierte la Embajada de Italia.
Pero algunos países son más específicos sobre la gravedad. Portugal detalla “graves perturbaciones del orden público, incluyendo bloqueos de carreteras, tiroteos y detenciones”. Señala especialmente los estados de Jalisco, Guanajuato y Michoacán.
Hungría va más allá y enumera nueve estados donde pide a sus ciudadanos “tener especial cuidado”. Incluso sugiere evitar intersecciones con mucho tráfico y permanecer en casa.
Bélgica recomienda evitar desplazamientos en Jalisco y tener precaución en otros nueve estados. El gobierno británico añade una advertencia económica: el seguro de viaje quedará invalidado si se ignoran sus recomendaciones para 11 estados.
Alemania insta a estar atentos “en cualquier parte de México”, destacando los disturbios tras las operaciones del 22 de febrero. Mientras tanto, el Consulado de España en Guadalajara mantuvo cerradas sus instalaciones este lunes como medida preventiva.
El patrón es claro: lo que empezó como una operación contra un líder narco se ha convertido en una crisis de seguridad que resuena en las capitales europeas. Y sus ciudadanos están atrapados en medio.




