Los primeros días del Mundial de Fútbol 2026 no han generado la derrama económica que esperaban comerciantes, restauranteros y prestadores de servicios turísticos en México. Encuestas de organismos empresariales revelan que las ventas se mantienen por debajo de las expectativas, pese al ambiente festivo en las ciudades sede.
Factores como las restricciones de la FIFA para el uso de marcas y transmisiones, los elevados costos de boletos, hospedaje y consumo, así como el reducido número de partidos en territorio mexicano, han limitado el impacto económico.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) informó que apenas el 11.6 por ciento de los empresarios reportó un incremento en sus ventas durante la primera semana del torneo. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) señaló que solo la mitad de los restaurantes registró ingresos superiores a los de una semana habitual.
Advierten que el consumidor mantiene cautela en sus gastos debido al incremento en los precios de alimentos y servicios, lo que ha reducido el consumo en actividades recreativas.
Analistas económicos coinciden en que el beneficio se concentra en las ciudades sede y en sectores específicos, mientras que pequeños negocios observan pocos cambios en sus ingresos. Estiman que el impacto del torneo en la economía mexicana será de apenas 0.2 puntos porcentuales, debido a que la mayoría de los encuentros se realizan en Estados Unidos y Canadá.
Especialistas también señalan que muchos aficionados optan por seguir los partidos en espacios públicos o zonas de Fan Fest, evitando gastos elevados en boletos y productos oficiales. Aunque consideran que aún podrían registrarse beneficios en las próximas semanas, las expectativas iniciales sobre la derrama fueron superiores a los resultados observados hasta ahora.




