Han pasado cuatro décadas de cambios en la industria musical. Desde esa experiencia, Diego Herrera, integrante de Caifanes, observa con distancia el uso de la inteligencia artificial (IA) y la señala como un factor que daña la música y la creatividad.
“Eso es una porquería. Ha perjudicado a la música, pero más al derecho de autor de un fotógrafo, al arte en sí. La inteligencia artificial está haciendo cosas a partir de lo que el ser humano ha hecho”, afirma Herrera.
Para el músico, la herramienta puede tener cierta utilidad, pero su aplicación actual se ha convertido en una forma de desplazar oficios. “Lo veo más como un desplazamiento inútil de locutores, fotógrafos, pintores, músicos, traductores. No comulgo con esa onda”, señala.
Democratización y presión comercial
Herrera reconoce que la tecnología también ha abierto puertas. Hoy un joven puede grabar una canción desde casa, subirla a plataformas y encontrar público sin pasar por filtros industriales. “También ha democratizado la música. Quieres hacer una rola mañana en el estudio de tu casa, la haces y la subes, y tienes acceso a millones de personas, cosa que en nuestra época era imposible”, comenta.
Pero el rock enfrenta otro reto: la presión por convertir cada canción en un éxito comercial, aunque eso implique perder de vista la necesidad de decir algo propio. “Ahora el nicho del rock está castigadón, pero hay una tendencia del mundo a que lo más importante sea ser famoso, tener un chingo de lana, y eso desvirtúa absolutamente lo que es el arte. Esta es una carrera de resistencia; tu punto de partida tiene que ser las ganas de hacer las cosas”, reflexiona.
Próximo concierto en el Estadio GNP
Caifanes se prepara para el concierto del 11 de noviembre en el Estadio GNP, donde interpretarán temas que han sostenido su vínculo con el público por casi 40 años. “La seguimos pasando bien, seguimos disfrutando tocar juntos. Mientras eso suceda, aquí estaremos. En el momento en que ves esa reacción y ese amor de la gente, vale el cansancio, el vuelo y lo que me pidas”, concluye Herrera.




