Sistema de salud bajo presión
Casi una semana después de dos potentes terremotos, el frágil sistema de salud pública de Venezuela está al borde del colapso. La OMS reportó que hospitales dañados y con personal insuficiente enfrentan una oleada de lesionados.
Según el gobierno, los sismos dañaron o pusieron en riesgo 38 hospitales. La OMS evaluó 21 instalaciones: tres ya no funcionan, seis sufrieron daños y el resto está desbordado. “Los hallazgos revelan un caos en la prestación de servicios, hacinamiento y ruptura de medidas de bioseguridad”, dijo Christian Lindmeier, portavoz de la OMS.
Además, médicos especialistas, incluidos de atención materna en La Guaira, están desaparecidos. Esto agrava la crisis en un país del que ocho millones de personas, muchos profesionales de salud, han huido en los últimos años.
Crisis humanitaria y rescates
El gobierno reporta 1,943 fallecidos y 10,571 lesionados. Sin embargo, expertos consideran que la cifra real es mayor. La NASA estima que 59,000 construcciones resultaron dañadas o destruidas.
El principal período de rescate de 48 a 72 horas ya pasó. Hasta el martes, solo cuatro personas fueron halladas con vida por autoridades. Un menor de edad rescatado tras seis días bajo escombros fue la excepción.
Agencias de la ONU calculan 1.2 millones de toneladas de escombros. Unos 680,000 niños requieren asistencia humanitaria. Las personas desplazadas duermen en autos o refugios abarrotados, sin acceso a baños ni jabón, lo que eleva el riesgo de brotes de sarampión, dengue y malaria.
Ante la falta de un recuento oficial de desaparecidos, los venezolanos recurren a grupos de WhatsApp. Una lista no gubernamental registra al menos 43,220 personas desaparecidas.
“El sistema de salud, de por sí estresado por décadas de falta de inversión, ahora opera más allá de su capacidad”, advirtió Lindmeier. La ayuda humanitaria llega tarde: la Cruz Roja y el Programa Mundial de Alimentos instalaron carpas en La Guaira, donde la gente hace fila por alimentos, medicinas y mascarillas.