Nacional
El Suburbano al AIFA inicia pruebas con un avance del 92 por ciento
La conexión ferroviaria al aeropuerto inicia su fase final de pruebas, prometiendo acortar drásticamente los tiempos de traslado para los viajeros.
Un paseíto en tren: Sheinbaum estrena el casi-listo ramal al AIFA
Parece que la tan anunciada, prometida y pospuesta conexión ferroviaria al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) está a punto de dejar de ser un bonito render para convertirse en algo que puedes tocar (y, con suerte, usar sin contratiempos). La presidenta Claudia Sheinbaum, en su papel de maestra de ceremonias del progreso, encabezó el primer recorrido de prueba del ramal del Tren Suburbano. Lo hizo, por supuesto, acompañada de un selecto comité de aplaudidores oficiales: la gobernadora mexiquense Delfina Gómez y el secretario de transporte, Jesús Antonio Esteva. Porque nada dice “obra del pueblo” como un viaje inaugural con pura alta cúpula gubernamental a bordo.
Con una solemnidad digna de un lanzamiento espacial, se anunció que la obra civil está… ¡terminada! Un logro que, seamos justos, es el mínimo exigible para poner un tren sobre rieles. El avance general es de un 92%, un porcentaje tan específico que solo puede significar dos cosas: o falta poquísimo, o ese 8% restante es un agujero negro de trámites, pruebas y puentes peatonales pendientes. Hablando de puentes: faltan tres. Y también toda la señalización automática y sus pruebas. Vamos, lo meramente accesorio para que el tren no choque o se pierda camino al aeropuerto.
Promesas, plazos y la eterna danza de la movilidad
Sheinbaum, con la esperanza que caracteriza a toda la clase política, declaró que el objetivo es estar listos en el primer trimestre del año. Incluso se aventuró a decir que para Semana Santa los ciudadanos podrían usarlo. Una fecha perfecta, justo cuando medio país intenta movilizarse y poner a prueba cualquier sistema de transporte hasta sus límites. ¿Qué podría salir mal?
¿Y los retrasos? Oh, siempre hay una explicación noble. En este caso, fueron las “demandas sociales” de mejora en la infraestructura de los municipios por donde pasa el tren. Una forma elegante de decir que la gente, imagínate, pidió que no les partiera su comunidad en dos sin compensaciones. Sheinbaum asegura que ya se atendieron afectaciones y se reubicó a familias. Queda la duda de si las “obras complementarias” con el Gobierno del Estado de México incluyen también un manual para no echarse la culpa mutuamente ante el primer fallo.
El ramal, que parte de la estación Lechería y hace paradas en lugares con nombres que suenan a pueblo mágico o desarrollo inmobiliario (Cueyamil, Agaves, Teyahualco…), culminará en la anhelada Terminal AIFA. La gran promesa: un viaje de 43 minutos desde la estación Buenavista en la Ciudad de México hasta el aeropuerto. Un tiempo que, de cumplirse, sería un milagro logístico en una zona donde el tráfico es una leyenda de terror. Habrá que ver si esos 43 minutos incluyen el tiempo de encontrar estacionamiento en Buenavista, comprar el boleto y rezar para que el tren no espere “por conexión”.
En resumen, el tren al AIFA ya rueda, aunque sea en modo prueba. Es un símbolo de la infraestructura que México promete: casi lista, llena de buenas intenciones y con un calendario que baila al ritmo de la realidad. Solo queda esperar que, cuando finalmente opere, no sea un servicio tan fantasma como algunos vuelos del propio aeropuerto al que pretende conectar.
¿Crees que este ramal finalmente resolverá la complicada logística para llegar al AIFA? Comparte esta nota y dinos qué otros proyectos de transporte público deberían ser la siguiente prioridad.
Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.