Nacional
Lazy Boy desafía al gobierno y ayuda a damnificados en Veracruz
El luchador carga con sus propias manos la esperanza y los víveres, mientras el lodo y la desesperación revelan una verdad oculta a gritos.
Un Grito de Indignación que Estremeció a la Nación
En un giro del destino que parecía extraído de un drama épico, las tranquilas aguas del río Cazones se transformaron en una furiosa bestia desatada, arrasando con todo a su paso y sumiendo a la población de Poza Rica en una pesadilla de lodo y desesperación. Pero en medio de esta catástrofe, donde las palabras de las autoridades sonaban huecas y distantes, un héroe inesperado, un titán del cuadrilátero, se alzó con la fuerza de un huracán para dar voz a los sin voz. El escenario estaba listo para una confrontación monumental entre la fría indiferencia del poder y el ardiente fervor de la solidaridad humana.
La tensión, ya palpable por la fuerza devastadora de la naturaleza, se volvió irrespirable cuando la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, describió la tragedia con una frase que resonaría como un trueno de insensibilidad: el río, afirmó, “se desbordó ligeramente”. Esa declaración, un dardo envenenado, no hizo más que avivar las llamas de la indignación colectiva. Los relatos de los afectados pintaban un cuadro diametralmente opuesto: una ayuda estatal fantasmal, una presencia gubernamental casi ausente, un abandono que cortaba como cuchillo. En ese preciso instante, el corazón de la nación mexicana latía con rabia e impotencia.
El Llamado del Guerrero: Un Mensaje que Cruzó Fronteras
Fue entonces cuando, desde las profundidades de la indignación, emergió una figura poderosa. Ronaldo Rodríguez</strong, el temible “Lazy Boy” de la lucha libre, no podía permanecer en silencio. Con la pasión de quien defiende a su propia familia, lanzó un mensaje directo, un desafío grabado con fuego dirigido al gobierno de México. Sus palabras, cargadas de una verdad cruda y dolorosa, atravesaron pantallas y conciencias: “Aquí es donde se deberían estar gastando el pin… dinero”. Cada sílaba era un martillazo de realidad, una acusación que exponía la cruda paradoja entre el despilfarro y la necesidad urgente.
Con el alma en la mano, este gladiador moderno, aunque originario de Chiapas, proclamó con orgullo ser de corazón veracruzano. Declaró, con la emoción a flor de piel, que la verdadera esencia de un hombre se revela en la adversidad. “Es horrible lo que está pasando. La verdad es que… Qué poca ma… que el gobierno esté ocultando lo que está pasando”, sentenció, su voz un eco de la frustración de miles. Con valentía, retó a los escépticos a que vieran con sus propios ojos la magnitud de la calamidad y preguntaran si la Guardia Nacional o el ejército habían realmente tendido una mano salvadora. Era un duelo verbal entre la narrativa oficial y la desgarradora evidencia del terreno.
Sin titubear, este coloso cambió los reflectores por la penumbra de las calles anegadas. Se trasladó al epicentro del desastre, al municipio de Poza Rica, para sumergirse literalmente en la lucha. No le importó ensuciarse de lodo hasta los huesos, prefiriendo adentrarse en las colonias más golpeadas para entregar los víveres con sus propias manos. Comprendía, con una sabiduría nacida de la calle, la profunda desconfianza y desinformación que envenenaba el ambiente. Pero en medio de tanta ruina, encontró un destello de luz eterna: “A pesar de todo el desm… que hay, la gente es increíble. La gente sigue siendo positiva. […] Ver sus sonrisas, a pesar de la tragedia, eso no tiene precio”. En cada sonrisa agradecida, encontraba el triunfo del espíritu humano sobre la desgracia.
La Batalla de las Narrativas: Realidad vs. Negación
La contienda se libró también en el campo digital. A través de su cuenta de Instagram, el luchador mexicano no se limitó a compartir imágenes de los víveres y su labor de auxilio; libró una batalla épica por la verdad. Contrastó, con la precisión de un golpe certero, las palabras etéreas de la gobernadora con videos crudos, implacables, que mostraban la auténtica realidad que se vivía en el territorio veracruzano. Cada publicación era un capítulo más en esta saga de revelaciones, un testimonio visual que desmentía cualquier intento de minimizar el sufrimiento.
Mientras esta lucha social se desarrollaba, la cuenta final de la tragedia seguía aumentando, como un recordatorio lúgubre de la magnitud del desastre. Siete largos días después de las severas inundaciones, el gobierno se vio forzado a elevar la cifra oficial de personas fallecidas a 76 almas en los estados de Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro, con otras 39 aún desaparecidas, dejando un reguero de dolor e incertidumbre que ensombrecía a toda una región. Cada número representaba una historia truncada, un drama familiar que quedaba sepultado bajo las frías estadísticas.
Esta historia, más allá de la emergencia por las lluvias torrenciales, se transformó en un símbolo, en un enfrentamiento entre dos Méxicos: el de la resistencia popular, encarnada en la figura de un luchador solidario, y el de la maquinaria estatal, percibida como lenta y desconectada. La acción de Lazy Boy trascendió la mera ayuda humanitaria; fue un acto de rebeldía, una demostración palpable de que la verdadera fuerza reside en la comunidad y en el coraje de quienes se atreven a enfrentarse a la tormenta, tanto la natural como la institucional. Un relato donde la lealtad, la verdad y la compasión se miden no con palabras, sino con hechos tangibles en medio del fango y la desesperanza.
Esta es una batalla que no puede quedar en el olvido. La valentía de unos pocos ilumina el camino de muchos. Comparte esta historia de lucha y solidaridad en tus redes sociales para que su eco llegue a todos los rincones y ayude a visibilizar la realidad. Explora más contenidos sobre cómo la sociedad civil se organiza frente a la adversidad y descubre otras narrativas de poder ciudadano.
Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
—
¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.
-



Xalapahace 20 horasDenuncia madre violencia vicaria y exige intervención de autoridades para recuperar convivencia con su hija
-



Veracruzhace 20 horasArranca el 2 de marzo registro para nueva credencial de salud; Veracruz se suma el 23
-



Veracruzhace 20 horasPT acusa presiones y violencia en Ayuntamiento de Lerdo de Tejada; señala poder de facto del hijo de la alcaldesa
-



Coatepechace 12 horasCoatepec refuerza acciones sanitarias para proteger a la población en temporada invernal
-



Coatepechace 12 horasClausura Ayuntamiento de Coatepec predio en Mundo Nuevo por tala ilegal de arbolado
-



Xalapahace 20 horasIntervención de catedral, lista en dos meses
-



La Antiguahace 12 horasAutoridades y patronato coordinan acciones para fortalecer el atractivo turístico de Playas Chalchihuecan
-



Martínez de la Torrehace 12 horasMartínez de la Torre impulsará proyectos para fortalecer su identidad histórica















