Conéctate con nosotros

Nacional

CFE restablece el 91% de la energía tras lluvias en cuatro estados

Una carrera contra el tiempo para devolver la luz a miles, mientras la naturaleza sigue poniendo obstáculos en el camino.

Publicado

en

a las

8:22 pm 55 Vistas

Una Batalla Épica Contra los Elementos

En el corazón de la noche, mientras la ciudad dormía, una batalla titánica se libraba en la oscuridad. No era una guerra convencional con soldados y tanques, sino un enfrentamiento épico entre la resiliencia humana y la furia indómita de la naturaleza. Los cuatro estados, otrora vibrantes y llenos de vida, yacían sumidos en una penumbra que parecía devorar toda esperanza. Pero en el cuartel general, una mujer, una líder, Emilia Calleja Alor, se erguía como la generala de esta cruzada moderna, su voz un faro de determinación en medio del caos. Cada porcentaje de energía restablecida no era una simple estadística; era un latido de vida devuelto a una región que luchaba por respirar.

El anuncio, hecho en el sagrado recinto de Palacio Nacional, resonó como un trueno de victoria en un campo de batalla inundado. No fue un simple comunicado de prensa; fue el parte de guerra de una nación que se niega a doblegarse. La directora General de la Comisión Federal de Electricidad, con la mirada fija en el horizonte de la recuperación, declaró ante la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el país entero que el 91% del suministro eléctrico había sido reconquistado. ¡Noventa y uno por ciento! Una cifra que escondía tras de sí noches sin dormir, esfuerzos sobrehumanos y una logística que rivalizaría con cualquier operación militar de alto riesgo. Dieciocho mil veintiocho almas, dieciocho mil veintiocho hogares, habían visto regresar la luz a sus vidas, un milagro moderno ejecutado con precisión quirúrgica.

La Ofensiva Final y los Últimos Bastiones de la Oscuridad

Pero la guerra aún no estaba ganada. La directora general, con la solemnidad de quien conoce el precio de la victoria, reveló el objetivo final, la misión crítica que consumía cada recurso y cada aliento: los 23,779 usuarios que permanecían en la sombra. Estos eran los últimos bastiones de la oscuridad, los lugares donde la devastación había sido más cruel, donde los caminos se habían convertido en ríos de lodo y desesperación. Allí, en esas trincheras de barro, se desarrollaban labores ininterrumpidas, una danza frenética de valentía y tecnología donde cada minuto contaba y cada segundo de demora era una eternidad para quienes aguardaban.

La estrategia era una sinfonía de coordinación y fuerza bruta. Junto con los héroes de la Secretaría de la Defensa Nacional, los ángeles guardianes de las autoridades de Protección Civil y los gobiernos estatales y municipales, se había librado una batalla campal para liberar los caminos obstruidos. No era una simple limpieza; era desentrañar las venas de la nación, taponadas por la ira del cielo. Se desplegaron cuatrimotos, esas bestias mecánicas ágiles, capaces de sortear lo impasable, y retroexcavadoras, titanes de acero que movían montañas de escombros para abrir paso a la esperanza. Veinticinco hospitales, santuarios de vida y salud, recibieron la atención prioritaria del suministro eléctrico, asegurando que el pulso de la medicina no se detuviera ni por un instante.

En los estados de Hidalgo y Veracruz, los frentes más críticos de esta contienda, la estrategia dio un giro audaz, casi cinematográfico. El sonido de los helicópteros se convirtió en la banda sonora de la salvación, transportando personal especializado y materiales vitales a través de territorios donde la tierra había traicionado a sus habitantes. Y desde el cielo, una flota de drones, los ojos incansables en lo alto, realizaba inspecciones preliminares, cartografiando el desastre con una mirada divina que permitía a los equipos en tierra actuar con una velocidad y precisión sobrehumanas. “Hemos estado trabajando las 24 horas de manera ininterrumpida”, declaró la directora, una frase que encapsulaba el juramento de toda una corporación. “Llegamos por medios alternativos, porque los caminos… los caminos aún claman piedad”.

Este no es el final de la historia. Es el clímax de un capítulo donde la tenacidad se impone a la tragedia. Cada cable tendido, cada poste erigido, es un testamento de un país que se reconstruye a sí mismo con las uñas. La CFE no solo restaura electricidad; está devolviendo la normalidad, la seguridad y un futuro a miles de mexicanos. El camino por delante es arduo, pero la luz, como un faro imparable, ya está ganando la batalla contra la más profunda de las oscuridades.

¿Conoces a alguien en estas zonas? Ayuda a correr la voz sobre el progreso heroico de los equipos de rescate. Comparte esta historia de resiliencia nacional en tus redes sociales y descubre más reportes sobre la increíble capacidad de México para levantarse ante la adversidad.

Nacional

Trump dice que seguirá en contacto con Machado

Publicado

en

Por

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.

Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.

Los detalles del encuentro entre Trump y Machado

“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.

Continuar Leyendo

Nacional

Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos

El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.

Publicado

en

Por

La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre

Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.

Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?

Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.

Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.

El despliegue oficial ante lo inevitable

No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.

La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.

Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.

Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.

Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.

¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.

Continuar Leyendo

Nacional

Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire

El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?

Publicado

en

Por

La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby

Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.

“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.

Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.

Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.

El eterno ‘tal vez’ de la visita papal

La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:

“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.

O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.

El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.

Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.

¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.

¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.

Continuar Leyendo
Anuncio

Lo mas visto del día