Nacional
Taxistas desaparecen y bloqueo exige acción estatal
La desesperación por la inacción estatal lleva a una protesta radical en una crucial autopista. La delincuencia impone su ley mientras las autoridades brillan por su ausencia.
El Norte del Edomex: Un paisaje idílico donde la gente… desaparece
Imaginen la escena: la bucólica campiña del Estado de México, un día cualquiera. Dos taxistas, Carlos y Cristóbal, deciden dar un paseíto rumbo a Acambay. ¿A disfrutar del paisaje? No, lo más probable es que fuera a trabajar, porque, oh sorpresa, en este país eso aún se hace. El viernes 22 de agosto partieron y, como en el mejor truco de magia, ¡desaparecieron! Sin aviso, sin rastro. Abracadabra.
Sus familias, que al parecer no aprecian el arte de la desmaterialización, no se lo tomaron con la misma gracia. Así que este lunes, en un alarde de creatividad para llamar la atención de un Estado que suele estar más ausente que un vampiro al mediodía, decidieron que lo mejor era bloquear la Autopista México-Querétaro. Porque, claramente, si quieres que te hagan caso, interrumpir el tráfico de miles de personas es la estrategia diplomática por excelencia.
Llevan allí, en el tramo entre Soyaniquilpan y Jilotepec, unas cinco horitas. Tiempo suficiente para haber visto pasar más coches que soluciones por parte de las autoridades. Sus pancartas rezaban joyas como: “No nos retiramos hasta que venga el Gobierno federal”. Un detalle encantador, suponiendo que alguien en el gobierno sepa dónde queda Jilotepec en un mapa.
El elefante en la habitación (o el criminal en la carretera)
¿Y el presunto autor de este número de desaparición? Nada más y nada menos que el grupo de boy scouts locales, “La Familia Michoacana”. Sí, esa asociación filantrópica tan conocida por su labor social… de cobrar ‘cuotas’ (también conocidas como extorsiones) a punta de pistola. Se presume que los chóferes fueron víctimas de este encantador sistema de suscripción premium forzosa, donde no pagar la mensualidad tiene consecuencias… definitivas.
Y he aquí lo más divertido del asunto: Capufe, la siempre eficiente entidad federal, informa con un candor conmovedor que los manifestantes permiten el paso de vehículos de manera intermitente. Qué magnánimos son. Imagínense: “Perdonen las molestias, estamos aquí porque nos han desaparecido a dos seres queridos, pero no se preocupen, cada diez minutos dejamos pasar unos coches. No somos unos salvajes”. Un protocolo de protesta con una cortesía que ya quisieran muchas reuniones de condominio.
Pero el espectáculo no termina ahí. El grupo “Transportistas Unidos” amenazó con más bloqueos en la zona. ¿La razón? Una ola de secuestros y homicidios por… adivinen… ¡no pagar las dichosas cuotas! Parece que el modelo de negocio del crimen organizado es más agresivo que el de una empresa de cable. Al menos con estas últimas, si no pagas, solo te cortan la señal, no la vida.
Así que resumamos: ciudadanos tomando medidas desesperadas porque el Estado no puede (o no quiere) garantizar su seguridad básica. Crimen organizado operando con la impunidad de un influencer en vacaciones. Y una autopista principal convertida en el escenario de esta tragicomia nacional. Un lunes cualquiera en el México contemporáneo, donde la absurdez compite constantemente con la tragedia por el puesto de protagonista.
¿Las soluciones? Misterio. Pero la próxima vez que su viaje se vea interrumpido por un bloqueo, tal vez, solo tal vez, en lugar de maldecir a los manifestantes, podríamos dirigir esa energía hacia quienes permiten que estas situaciones sigan ocurriendo. O no. Qué más da. Total, esto ya es el pan de cada día.
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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