Un cambio de marea en los deportes acuáticos
World Aquatics, el organismo que gobierna la natación a nivel mundial, ha dado un paso enorme. Este lunes anunció que elimina todas las restricciones para los atletas rusos y bielorrusos.
Eso significa que podrán competir con su bandera, su himno y su uniforme nacional, igual que cualquier otro país. Es un giro total respecto a la política que mantenían desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
“Se permitirá que los atletas sénior con nacionalidad deportiva bielorrusa o rusa compitan en eventos de World Aquatics de la misma manera que sus homólogos”, dijo la federación en un comunicado.
El presidente de World Aquatics, Husain Al Musallam, justificó la decisión buscando la paz en las piscinas.
“Estamos decididos a garantizar que las piscinas y las aguas abiertas sigan siendo lugares donde atletas de todas las naciones puedan reunirse en una competencia pacífica”, afirmó.
Reacciones inmediatas y un posible boicot
La respuesta desde Ucrania fue rápida y contundente. El ministro de Deportes ucraniano, Matvii Bidnyi, condenó el movimiento.
“Devolver la bandera a un país que ignora y destruye sistemáticamente estas reglas es una llamada de atención para toda la comunidad deportiva”, dijo Bidnyi.
La tensión ya se trasladó a la competición. El equipo masculino de waterpolo de Ucrania pareció renunciar a jugar un partido contra rusos este mismo lunes en Malta.
Mientras tanto, desde Rusia celebraron. El ministro de Deportes ruso, Mikhail Degtyaryov, agradeció públicamente a Al Musallam “por su firme postura”.
¿Un ensayo para Los Ángeles 2028?
Este movimiento es importante. World Aquatics no es el primer deporte en reintegrar a Rusia (el judo y el taekwondo ya lo hicieron), pero sí es el más grande e influyente hasta ahora dentro del movimiento olímpico.
Su decisión solo afecta a sus propios campeonatos mundiales por ahora. Pero marca una tendencia clara. Podría ser el impulso definitivo para ver a los atletas rusos compitiendo con todos sus símbolos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El COI recomendó en diciembre permitir este regreso total… pero solo para atletas juveniles. Para los sénior, mantiene por ahora la condición de neutralidad. La pelota, o mejor dicho, el balón de waterpolo, está ahora en su tejado.




