La cifra que suena bonito… pero hay que leerla con lupa
La Secretaría de Salud presume números: 2 millones 388 mil 493 dosis en una semana. Suena a fiesta de salud pública, ¿no? 139% de la meta. Pero aquí, donde el cinismo es herramienta de trabajo, uno se pregunta: ¿la meta era baja desde el principio o realmente hubo un esfuerzo titánico?
“Este resultado fue posible gracias al trabajo coordinado del sector salud…”
Claro, el comunicado oficial repite el mantra de siempre: IMSS, ISSSTE, Pemex, Marina, Defensa. Todos juntos, como un coro bien ensayado. Pero lo que no dicen es cuántas dosis faltaron para cubrir a los que más lo necesitan: niños sin registro, comunidades alejadas, esos que no aparecen en las estadísticas porque ni siquiera tienen acta de nacimiento.
Los detalles que importan
La jornada fue del 25 de abril al 2 de mayo. Vacunas contra sarampión, rubéola, tétanos, neumococo, hepatitis B, y hasta la del VSR para embarazadas. Priorizaron a niños, adolescentes y grupos de riesgo. Suena bien, pero la memoria me trae otros escándalos: desabasto de vacunas en sexenios anteriores, promesas incumplidas, y ahora este 139% que parece más un truco de marketing que una victoria real.
¿Y las entidades que superaron el 100%? Claro, algunas lo lograron. Pero otras, seguro, ni se acercaron. El comunicado no menciona fracasos, solo éxitos. Como siempre: el gobierno cuenta lo que le conviene.
La pregunta que queda en el aire: ¿cuántos niños siguen sin protección porque la burocracia o la desconfianza los dejó fuera? Eso, amigo, no lo dice ningún boletín.




