Telcel y el registro que expuso datos como si fuera un drive público
Bueno, pues resulta que el Registro Móvil que empezó en enero – ese trámite donde tienes que casar tu número con tu identidad como si fuera Tinder burocrático – tenía un pequeño detallito. O más bien, un agujero del tamaño del Estadio Azteca. Resulta que mientras tú te preocupabas por tomar el selfie más presentable para la “prueba de vida”, Telcel estaba dejando tus datos personales a la vista de cualquiera con un navegador y algo de curiosidad malsana.
Cuando tu CURP se vuelve trending topic
La cosa se puso buena cuando creadores de contenido como @brujeriatech (nombre apropiadísimo para este conjuro digital) expusieron el glitch glorioso. Imagínate esto: en la página oficial de registro, solo con poner un número telefónico, el sistema soltaba toda la info personal como si fuera una piñata hackeada. CURP, RFC, fecha de nacimiento, email – el paquete completo de identidad, listo para ser recogido por quien pasara por ahí. No hacía falta contraseña, ni código OTP, ni siquiera adivinar el nombre de tu primera mascota. Era el equivalente digital a dejar tu cartera abierta en el metro a las 6 p.m.
“Tus datos están seguros. Cada usuario recibe un código único por SMS para acceder únicamente a su propia información”
Eso dijo Telcel en redes después de que el escándalo se volviera viral más rápido que un reel de gatitos. Su declaración sonó tan convincente como cuando alguien te dice “confía en mí” mientras hace contacto visual esquivo. Implementaron “medidas de seguridad adicionales”, claro, después de que medio internet ya sabía del problema.
El CTR y la seguridad que llega después del susto
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CTR), por su parte, admitió que hubo “intermitencias” – palabra bonita para decir “fallas catastróficas” – pero no confirmó ni desmintió específicamente la fuga de datos. Recordemos que según sus propias reglas, los proveedores deben proteger los datos contra acceso no autorizado. Algo que, evidentemente, falló más que mi intento de hacer pan durante la pandemia.
Lo irónico es todo el teatro biométrico que nos piden: selfies específicas, documentos oficiales al milímetro… solo para que luego la seguridad del sistema dependa de lo robusto que sea su código backend (spoiler: no lo era).
Si después de este circo todavía te da cosa registrar tu línea en línea (valga la redundancia), Telcel ofrece la opción presencial. Sí, esa donde haces fila por horas con tu INE en mano, sintiéndote como en 2019 pero sin la inocencia previa a TikTok. Lleva todos tus documentos originales – porque ahora más que nunca sabemos lo valiosa que es esa información.
¿La moraleja? En la era digital mexicana, tus datos personales son como ese amigo que promete llegar puntual: nunca sabes dónde va a terminar apareciendo.
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