El papa León XIV pidió a los españoles dejar de avivar el fuego de la polarización. Su visita a Madrid, la primera de un pontífice en 15 años, ocurre en medio de turbulencias políticas para el gobierno de Pedro Sánchez y una crisis de credibilidad en la Iglesia católica.
Llamado a la unidad
Ante unas 500.000 personas, muchas jóvenes, reunidas en la Plaza de Lima, el pontífice estadounidense de ascendencia española pronunció un discurso contundente. Apeló directamente a los líderes políticos a invertir en educar a los jóvenes para valorar la diversidad y la complejidad.
“Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada”, declaró.
León XIV recordó el pasado musulmán de 800 años de España, cuando Toledo y Córdoba fueron centros de diálogo. Pidió que el país sirva de modelo para Europa.
“Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”, indicó.
La visita busca dirigir la atención papal hacia las raíces cristianas de Europa, tras el enfoque del papa Francisco en comunidades más lejanas. León parece decidido a llevar un mensaje de paz, unidad y dignidad humana a un continente polarizado por la migración, la guerra en Ucrania y la inteligencia artificial.
En el aeropuerto, fue recibido por los reyes Felipe VI y Letizia, y por el presidente Sánchez. En el trayecto, comentó que le alentaban los informes sobre un despertar espiritual entre los jóvenes en un país secularizado.
Los españoles están cada vez más divididos por temas como inmigración, feminismo y corrupción política, mientras persisten movimientos independentistas.