Un respiro para el campo: Pemex acelera la producción
Las cifras son claras y hablan por sí solas. Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró 2025 con un salto del 21% en la fabricación de fertilizantes, pasando de 807 mil a 975 mil toneladas. No es solo un número en un reporte. Es oxígeno para los cultivos y un paso firme hacia esa meta esquiva llamada autosuficiencia alimentaria.
¿Qué se produjo exactamente? La empresa desglosa el menú del campo: 165 mil toneladas fueron fertilizantes nitrogenados, 590 mil toneladas fosfatados y otras 220 mil toneladas de urea. Pero la mirada ya está puesta en lo que viene.
Para 2026, la meta es alcanzar 558 mil toneladas anuales de amoniaco, insumo clave para la elaboración de nitrogenados.
La apuesta petroquímica: millones sobre la mesa
Detrás de estos números hay una jugada estratégica mucho más grande. Pemex está moviendo fichas pesadas en el tablero petroquímico, con inversiones que suman miles de millones. Se contemplan 8 mil millones de pesos para el Complejo Petroquímico Escolín, en Poza Rica, y otros 2 mil millones para el complejo Cosoleacaque, al sur de Veracruz.
La empresa no se anda con rodeos: señala que esta industria es estratégica para el desarrollo del país. Por eso ha trabajado en recuperar y modernizar complejos clave como Cangrejera, Morelos, Pajaritos y Cosoleacaque.
Y el guion para los próximos actos ya está escrito. Para 2026 se planean proyectos en las cadenas de etano-etileno y aromáticos, con una inversión conjunta de 11 mil millones de pesos. El objetivo final es producir cientos de miles de toneladas más de derivados, cerrando el círculo para fortalecer toda la cadena productiva y, en última instancia, apoyar a quienes siembran la tierra.
Es una obra en varios actos. Primero, reactivar la máquina productiva. Después, inyectar capital donde más se necesita. El telón final debería ser un campo más fuerte y menos dependiente. El público—los agricultores—espera que esta vez el final sea feliz.




