Voto alineado o te alinean
Ricardo Monreal, el coordinador de Morena en San Lázaro, acaba de dar una orden clara a su bancada: respaldar de manera “obligatoria” la próxima iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. No es una sugerencia. Es una instrucción para garantizar un apoyo unánime, pase lo que pase.
En una reunión privada y extraordinaria, Monreal admitió lo que todos sospechaban: el contenido del proyecto podría hacer que sus aliados del PT y el Partido Verde se retraigan. Pero eso, al parecer, es un problema secundario.
“Pese a estas posibles diferencias, Morena mantendrá una postura firme para aprobar la iniciativa presidencial”, señaló el también presidente de la Junta de Coordinación Política.
¿Y qué trae esta reforma?
Según lo adelantado, Sheinbaum buscaría reducir el costo de las campañas y abaratar los procesos electorales. También se habla de recortar el número de legisladores plurinominales y meter mano en la fiscalización para, en teoría, bloquear recursos ilícitos.
Suena bien en el papel, ¿no? El detalle está en los cómo y en quiénes salen perdiendo. Monreal intentó bajarle el tono a los roces internos.
Aseguró que cualquier desacuerdo con los partidos aliados sería “de carácter temporal” y no pondría en riesgo la alianza rumbo a 2027 y 2030.
Palabras tranquilizadoras para un momento donde la disciplina partidista parece estar por encima del debate. La consigna está clara: cuando llegue la iniciativa formal, la bancada guinda votará como un solo bloque. La pregunta que queda flotando es si esta unidad forzada será el precio de una discusión democrática más auténtica.




