La revancha que no sería revancha
Floyd Mayweather Jr. acaba de poner un asterisco gigante a lo que muchos esperaban como el combate del año. En medio de la expectación por su anunciado regreso al ring, el excampeón estadounidense dejó claro que no habrá pelea profesional contra Manny Pacquiao.
Durante un encuentro con aficionados en Las Vegas, Mayweather fue directo al grano con Vegas Sports Today:
“A día de hoy, no sabemos exactamente dónde tendrá lugar la pelea. Desconocemos la ubicación del combate. The Sphere es uno de los lugares que se mencionaron; por lo tanto, no tenemos la certeza absoluta de que vaya a celebrarse allí. Además, esto no es un combate propiamente dicho, sino una exhibición”.
Dos visiones distintas del cuadrilátero
Aquí está el problema: mientras Mayweather habla de “exhibición”, el equipo de Pacquiao ya había advertido a ESPN que el filipino solo aceptaría un duelo sancionado oficialmente. El hombre que empató con Mario Barrios el verano pasado mantiene su postura: condiciones profesionales o nada.
Mayweather, siempre pragmático, añadió:
“Es una exhibición, así que ambos salimos ganando. En realidad, lo único que queremos es salir al cuadrilátero, entretener al público y ofrecer un buen espectáculo”.
Lo que parecía el regreso definitivo del boxeo profesional ahora se convierte en un panorama incierto. La misma pelea que en 2015 generó millones ahora enfrenta dudas sobre su formato y viabilidad.
Y por si fuera poco, Mayweather también mencionó sus intenciones de realizar otra exhibición contra Mike Tyson – aunque ese evento tampoco tiene fecha ni lugar confirmados.
El deporte nos enseña que a veces las expectativas chocan con la realidad. Y en este caso, la realidad es que lo que muchos soñaban como revancha histórica podría quedarse en un espectáculo controlado.




