El precio de la mentira
La firma Lax Constructora acaba de recibir una lección costosa. La Secretaría Anticorrupción le impuso una multa de 189,170 pesos y, más importante, la inhabilitó por cuatro meses para participar en cualquier contratación con el gobierno federal.
¿La razón? Presentar información falsa. No una vez, sino en dos procedimientos distintos para obtener trabajos de mantenimiento en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Las investigaciones indican que la empresa proporcionó información falsa en dos licitaciones ligadas a servicios de mantenimiento del Aeropuerto.
Los números de los concursos son un trabalenguas burocrático: LA-07-HZI-007HZI999-N-64-2025 y LA-07-HZI-007HZI999-N-79-2025. Ambos para el mismo tipo de servicio arquitectónico.
Un certificado que no certificaba nada
El truco específico fue presentar un certificado falso sobre igualdad laboral. Con ese papel buscaban cumplir un requisito (la norma NMX-R-025-SCFI-2025) que nunca realmente obtuvieron.
Por eso la sanción no fue simbólica. La empresa ya figura en el Directorio de Proveedores y Contratistas Sancionados, una lista negra pública. La resolución se notificó el 27 de enero y se publicó en el Diario Oficial el 6 de febrero.
La Secretaría, a cargo de Raquel Buenrostro, defiende la medida. Asegura que actuó conforme a la ley y considerando “la gravedad de la falta”. Eso sí, reconocen que Lax Constructora puede impugnar la decisión.
En caso de hacerlo, la Secretaría defenderá la sanción con apego al derecho y protegiendo el interés público.
Cuatro meses fuera del negocio con el gobierno. Es un golpe bajo, pero calculado. El mensaje es claro: jugar sucio en las licitaciones tiene consecuencias reales. Por ahora.




