El gesto definitivo de Colbert contra la censura
Stephen Colbert no es de los que se callan. Menos cuando su propia cadena, la CBS, intenta ponerle puertas al campo. Esta semana, el presentador de The Late Show llevó su disputa con los ejecutivos a un nuevo nivel, y fue puro teatro.
Todo empezó cuando la gerencia le dijo que no podía emitir una entrevista con James Talarico, candidato demócrata al Senado por Texas. La excusa oficial fue una norma arcaica sobre “tiempo igualitario” para candidatos rivales.
“Buscamos y no pudimos encontrar ni un solo ejemplo de que esta norma se haya aplicado a una entrevista en un programa de entrevistas, no solo en toda mi carrera… sino desde la década de 1960”,
dijo Colbert, con esa mezcla de incredulidad y sarcasmo que lo define.
Pero lo mejor vino después. La CBS emitió un comunicado negando que sus abogados hubieran dado esa orden. ¿La respuesta de Colbert? Tomó el papel, lo envolvió en una bolsa para excrementos de perro y lo tiró a la basura en directo.
Es el tipo de momento que resume nuestra era: cuando las declaraciones corporativas huecas merecen ese tratamiento literal. Colbert mostró la entrevista en YouTube, claro. Porque si la tele tradicional se pone rígida, internet siempre tiene una puerta trasera.
Lo absurdo es que estamos en 2026 discutiendo normas de los 60. Mientras tanto, un presentador tiene que recurrir al simbolismo más básico—y efectivo—para decir: “esto es una tontería”.
La pelea sigue. Y Colbert acaba de demostrar que, a veces, el mejor argumento cabe en una bolsa para caca.




