El magisterio organizado responde a una destitución polémica
La noticia de que Marx Arriaga ya no está al frente de Materiales Educativos en la SEP, y su posterior atrincheramiento en las oficinas, no pasó desapercibida. Los Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana (Codenem) salieron al quite con un pronunciamiento contundente.
Mediante un comunicado, exigieron su restitución inmediata, calificando el cese como injustificado. Pero no se quedaron ahí. La lista de peticiones es larga y reveladora.
Exigieron la restitución de Marx Arriaga Navarro… además de un aumento salarial del 100 por ciento para el magisterio.
El pedido del aumento busca, según ellos, compensar “más de 30 años de pérdidas” por lo que llaman políticas neoliberales. Un guiño directo a la narrativa oficial, pero usado aquí como moneda de cambio.
Una salida que, según ellos, pone en riesgo todo un proyecto
La exigencia central es clara: que se expliquen las razones pedagógicas del despido o que se admita que fue una decisión política. Lo ven como una amenaza a la continuidad de la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto Gratuitos.
Advirtieron que modificar los contenidos sin antes reformar la Ley General de Educación sería un error. Pidieron convocatorias abiertas para nuevos materiales, plazas definitivas para normalistas y eliminar diferencias entre escuelas rurales y urbanas.
El mensaje final del magisterio organizado es claro: su lealtad es con el proyecto educativo, no con las decisiones administrativas. Rechazan la destitución y llaman a defender el modelo. La pelota queda en la cancha de quien tomó la decisión.




