Checo Pérez llega a Montecarlo con la mira en dejar atrás el fin de semana complicado en Canadá. El piloto mexicano sufrió un problema en el eje delantero derecho que provocó el desprendimiento de su neumático, lo que significó su primer abandono con Cadillac en la temporada.
El desafío en las calles de Mónaco
El circuito callejero exige precisión. Pérez necesita una clasificación sólida para tener opciones. La pista mojada podría ser un factor, pero el tapatío confía en su experiencia.
George Russell también vivió un trago amargo en Montreal. El británico lideraba la carrera y buscaba su segundo triunfo del año, pero una falla en la unidad de potencia lo obligó a salir de pista. El liderato pasó a su compañero Kimi Antonelli, quien sumó su cuarta victoria consecutiva.
El joven italiano de 19 años es la sensación del momento. Con ese triunfo en el circuito Gilles Villeneuve, Antonelli se mantiene en lo más alto del Campeonato de Pilotos.
Mónaco regresa al formato tradicional: prácticas libres, clasificación y carrera, sin sprints. La tensión será alta. Pérez busca un resultado que lo devuelva a la pelea.




