Un tornillo en el hombro y un papel que duele
Channing Tatum está pasando por eso. Primero, una cama de hospital. El actor compartió en sus redes que se sometió a una cirugía de hombro. “Otro día más. Otro reto. Este va a ser difícil. Pero bueno. ¡Vamos a por todas!”, escribió junto a una foto mostrando el antes y después de su hombro, ahora unido con un tornillo.
Mientras su cuerpo se repara, su carrera da un giro serio. Su nueva película, ‘Josephine’, compitió en el Festival de Sundance. Y aquí es donde la cosa se pone interesante.
Ser papá cambia todo
En ‘Josephine’, Tatum no baila ni hace magia con strippers. Interpreta a Damien, el padre protector de una niña de ocho años (Mason Reeves) que es testigo de un crimen atroz. La directora, Beth de Araújo, basó la historia en una experiencia personal traumática de su infancia.
Y Tatum lo abordó desde un lugar nuevo: su paternidad.
“Tener una hija de 12 años influyó en cómo negocié mi relación con Mason, tanto dentro como fuera de cámara”, explicó el actor en Sundance. “Traté de asegurarme de que ella estuviera bien y de que tuviera una buena experiencia, porque es una película dura de hacer”.
Reconoció que el proyecto le exigió una sensibilidad especial, no solo como actor, sino como adulto responsable en un set que aborda la violencia desde los ojos de una niña.
Por su parte, Mason Reeves, quien debuta actuando, dijo que disfrutó trabajar con él y que hasta jugaban entre escenas.
Así que ahí lo tienen: un Channing Tatum con un hombro nuevo y un rol que lo llevó a confrontar sus propios miedos como padre. De las camas de hospital a las alfombras rojas de Sundance, todo en el mismo mes. La vida sigue, con o sin tornillos.




