El teatro de la violencia llega al corazón político de Sinaloa
La escena es de película, pero el miedo es real. Este martes, la violencia que azota al país cruzó la línea roja y se ensañó directamente con representantes electos. El líder estatal Sergio Torres y la diputada Elizabeth Montoya, ambos de Movimiento Ciudadano, fueron atacados a tiros tras salir del Congreso del Estado en Culiacán.
Un escolta que los resguardaba resultó herido al repeler la agresión. Según los reportes, su estado es estable. Los legisladores fueron trasladados de urgencia a hospitales de la zona. La colonia Centro, el corazón administrativo de Sinaloa, se convirtió en el escenario de un atentado que hiela la sangre.
Las piezas del rompecabezas (y lo que falta)
El Gabinete de Seguridad federal ya está en la jugada. En una tarjeta informativa, confirmaron que desde el primer momento establecieron comunicación directa con las autoridades estatales.
“Se coordinaron acciones interinstitucionales para apoyar el desarrollo de las investigaciones”, señaló el organismo.
La pista más concreta hasta ahora es un vehículo blanco abandonado, localizado durante los patrullajes posteriores al ataque. Presuntamente estaría relacionado con los hechos.
Ahora viene la parte detectivesca: las instituciones colaboran intercambiando información y analizando las cámaras de videovigilancia de la zona. El objetivo es claro: reconstruir la ruta de escape de los agresores.
Las palabras oficiales son contundentes, pero en Sinaloa hemos escuchado promesas similares antes. El Gabinete expresó su solidaridad y deseo por una pronta recuperación de los diputados.
“Se refrenda el compromiso de que estos hechos no quedarán impunes”, remarcaron.
Mi padre tenía razón: la política afecta la vida diaria. Hoy, en Culiacán, esa verdad llegó con balas. La pregunta que me hago mientras escribo esto es simple: ¿quién se atreve a disparar contra diputados en plena luz del día frente al Congreso? Y más importante: ¿por qué?
El mensaje es tan claro como aterrador. Esto no fue un robo. Esto fue una declaración.




