El dolor como combustible
Tras dos golpes seguidos que dejaron al Arsenal sin copas, Mikel Arteta no se esconde. Al contrario. Le pide a su equipo que sientan ese pinchazo, que lo vivan… y que luego lo usen.
“Sientan ese dolor, sientan esa emoción, y úsennoslo para ser mejores”, dijo el técnico este lunes.
Su mensaje es claro: en lugar de entrar en pánico, hay que analizar, entender y mejorar. La perspectiva es lo único que frena una caída libre. Y con la Champions y la Premier aún vivas, no hay tiempo para lamentos.
Refuerzos a la vista
La buena noticia llega con los nombres. Gabriel Magalhães, Declan Rice y Leandro Trossard están listos para el choque ante el Sporting de Lisboa este martes. Un alivio tras una pausa internacional que dejó a diez jugadores del club con problemas.
Pero hay más. Aunque Bukayo Saka y Jurriën Timber no viajaron a Portugal, Arteta confía en tenerlos para el sábado frente al Bournemouth. Un partido clave para mantener los nueve puntos de ventaja sobre el Manchester City.
El entrenador también ha recurrido a un insider: Viktor Gyökeres. Le ha pedido información sobre su antiguo club, el Sporting.
“Sólo para entender la dinámica, la cultura aquí, y tener más información sobre ellos que podamos usar a nuestro favor”, explicó Arteta.
Gyökeres vuelve por primera vez al lugar que lo catapultó. Y según Arteta, lo hace con el corazón lleno.
“Está lleno de gratitud por su etapa aquí”, afirmó. “La experiencia que tuvo en el Sporting fue una parte muy importante de su recorrido”.
Así las cosas. Dolor convertido en lección. Bajas que se recuperan. Y un delantero emocionado por enfrentar a su pasado. El Arsenal no se rinde, se reinventa.




