El polvo, la penitencia y el pescado: así arranca la Cuaresma
Este miércoles marca el inicio oficial. La Cuaresma, ese periodo de 40 días que precede a la Semana Santa, comienza con un ritual que muchos reconocen al instante: la ceniza en la frente.
Miles de fieles en todo el mundo inician hoy un camino de reflexión. La práctica incluye ayuno, oración y esos actos de penitencia que buscan una renovación interior. Suena intenso, ¿verdad?
¿De dónde viene eso de no comer carne?
Ah, la pregunta del millón cada año. La abstinencia de carne roja hoy y todos los viernes hasta Pascua no es un capricho reciente. Es una tradición que se remonta al siglo II.
La lógica detrás es simbólica e histórica. La carne se asociaba con banquetes, celebraciones y placeres terrenales. Renunciar a ella representa humildad y sacrificio.
“Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás”
Esa es la frase que escuchan los creyentes al recibir la ceniza. Un recordatorio directo sobre la fragilidad humana, según explican desde la Orden de Predicadores.
Aquí viene el detalle práctico que todos quieren saber: sí, se puede comer pescado y aves. Estos alimentos se consideraban más sencillos, vinculados al agua y al cielo. No es solo seguir una regla; para muchos simboliza respeto por el sacrificio que se conmemora.
La restricción aplica hoy, todos los viernes de Cuaresma y el Viernes Santo. Cuarenta días que miran hacia esos cuarenta que, según la tradición, pasó Jesús en el desierto.
Un ciclo que se repite cada año, mezclando ritual antiguo, fe personal y ese menú modificado que pone a prueba convicciones y creatividad culinaria por igual.




