Fiscales exigen a OpenAI mayor seguridad en chatbots para menores

Autoridades estatales exigen medidas urgentes tras reportes de interacciones peligrosas entre menores y asistentes de IA.

El Pulso de la Regulación: Cuando la IA se Encuentra con la Ley

Bueno, pues resulta que el mundo de la IA no es solo sobre crear memes virales y canciones en el estilo de Bad Bunny. En una jugada que nadie se vio venir (o sí, porque es 2024 y todo es un caos), los fiscales generales de California y Delaware le soltaron una carta a OpenAI que básicamente dice: “Oigan, tenemos que hablar. Es serio”. Y no, no es sobre esa vez que ChatGPT les dio una receta para pan de plátano que terminó siendo un desastre total. Esto va de preocupaciones legítimas sobre la seguridad de su chatbot estrella, especialmente para los adolescentes y niños que, seamos honestos, son los que más tiempo pasan en línea haciendo preguntas raras.

Estos dos funcionarios, Rob Bonta de California y Kathleen Jennings de Delaware, no son cualquier persona con una queja en Twitter. Tienen poderes únicos para meterse con organizaciones sin fines de lucro como OpenAI, y vaya que se han tomado su tiempo. Dedicaron meses a revisar los planes de reestructuración de la empresa, básicamente como esos amigos que revisan tu Tinder para “asegurarse de que no mandes mensajes terribles”. Su objetivo declarado era garantizar una supervisión rigurosa de la misión de seguridad de OpenAI. Suena bien, ¿no? Hasta que todo se puso más oscuro que el modo oscuro de Instagram a las 3 a.m.

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La Advertencia Formal: Más Allá de los Memes

La carta no se anda con rodeos. Habla de “informes profundamente preocupantes” de interacciones peligrosas entre los chatbots y sus usuarios. Y aquí es donde la cosa se pone heavy: mencionan la “desgarradora muerte por suicidio de un joven californiano” después de tener interacciones prolongadas con un chatbot de OpenAI, y un caso igualmente perturbador de asesinato-suicidio en Connecticut. La conclusión es brutal: “Cualesquiera que fueran las salvaguardas establecidas, no funcionaron”. Un golpe bajo que resuena en toda la industria de la inteligencia artificial.

Los padres del joven de 16 años, que falleció en abril, ya demandaron el mes pasado a OpenAI y a su CEO, Sam Altman. Hasta el viernes, la empresa no había respondido a solicitudes de comentarios. Algo que, entre nosotros, no pinta bien para su equipo de relaciones públicas. Es como ghostear a alguien pero con consecuencias legales de nivel apocalíptico.

OpenAI, que se fundó como una organización sin fines de lucro con una misión centrada en la seguridad, había estado buscando transferir más control a su rama con fines de lucro. Básicamente, el clásico “quiero mantener mi esencia pero también ganar dinero”. Pero abandonaron esos planes en mayo después de discusiones con las oficinas de Bonta y Jennings y otros grupos no lucrativos. Ahora buscan una “recapitalización“, donde su rama con fines de lucro se convierta en una corporación de beneficio público. Suena fancy, pero en práctica significa que tendrán que balancear los intereses de los accionistas con su misión original. Spoiler: no es fácil.

Bonta y Jennings, ambos demócratas, tienen poderes de supervisión sobre estos cambios porque OpenAI está incorporada en Delaware y opera desde California. Vamos, que tienen la llave del castillo. Y su mensaje es claro: “Las muertes recientes son inaceptables“. Escribieron que estos eventos “han sacudido con razón la confianza del público estadounidense en OpenAI y esta industria”. Y remataron con que asegurar el despliegue seguro de la IA es un mandato de la misión caritativa de OpenAI, y que será “exigido y aplicado” por sus oficinas. Traducción: si no lo hacen bien, habrá consecuencias.

El Contexto Más Amplio: No Es Solo OpenAI

Esta carta no llega en el vacío. La semana pasada, un grupo bipartidista de 44 fiscales generales advirtió a OpenAI y otras firmas tecnológicas sobre “graves preocupaciones” respecto a la seguridad de los niños que interactúan con chatbots de IA. Según ellos, estos sistemas pueden responder con “conversaciones sexualmente sugestivas y comportamiento emocionalmente manipulador”. Algo que, claramente, no está en la descripción de trabajo ideal de un asistente virtual.

Señalaron específicamente a Meta (la casa de Facebook, Instagram y WhatsApp) por chatbots que supuestamente participaron en coqueteos y “juegos de rol románticos” con niños. Dijeron estar alarmados de que estos chatbots “participan en conductas que parecen estar prohibidas por nuestras respectivas leyes penales”. Meta declinó comentar, pero implementó recientemente nuevos controles para evitar que sus chatbots hablen con adolescentes sobre autolesiones, suicidio, trastornos alimentarios y conversaciones románticas inapropiadas. En su lugar, los dirigen a recursos de expertos. Un paso en la dirección correcta, pero quizás un poco tarde para algunos.

Los fiscales generales fueron claros: las empresas serán responsables de los daños infligidos a los niños. Y señalaron que, en el pasado, los organismos reguladores no actuaron rápidamente para responder a los daños causados por las nuevas tecnologías. Pero eso está cambiando. La carta del 25 de agosto lo deja claro: “Si dañas a los niños a sabiendas, responderás por ello“. Un mensaje que resuena como un recordatorio de que la innovación no puede venir a costa de la seguridad básica.

En un mundo donde la IA se integra cada vez más en nuestra vida diaria, desde la educación hasta el entretenimiento, esta advertencia marca un punto de inflexión. Ya no es solo sobre qué tan inteligente es la tecnología, sino sobre qué tan segura es para los más vulnerables. Y eso, queridos lectores, es algo que todos deberíamos estar vigilando.

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OpenAI lanza su primer teclado mecánico para programadores

Codex Micro permite gestionar agentes de IA desde un dispositivo físico.

Codex Micro: el centro de control para agentes de IA

Después de meses de especulaciones, OpenAI presentó su primer dispositivo de hardware. Se trata del Codex Micro, un teclado mecánico diseñado para programadores que trabajan con la plataforma de agentes de inteligencia artificial de la compañía.

El dispositivo es resultado de una colaboración con Work Louder. Incluye teclas con códigos de colores: azul (procesando instrucciones), naranja (requiere aprobación), rojo (error) y verde (conversación sin leer). También incorpora teclas de comando personalizables, un joystick para navegar flujos de trabajo y una perilla para ajustar tiempo y potencia de cálculo.

Según OpenAI, este teclado es “tu centro de control para el trabajo autónomo con agentes”. Permite supervisar la actividad de los agentes en tiempo real sin necesidad de mirar la computadora o el móvil.

Disponibilidad y precio

El Codex Micro está disponible desde el 15 de julio. Es una edición limitada, dirigida exclusivamente a programadores. Su precio es de 230 dólares y se vende en la página oficial de OpenAI.

Bloomberg reportó que OpenAI prepara otros cinco dispositivos de IA para el público general. Este lanzamiento marca su incursión en el hardware.

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Mascotas: reguladores emocionales con respaldo científico

La ciencia confirma que perros y gatos reducen el estrés y fortalecen el ánimo.

La convivencia con animales domésticos se ha convertido en un factor relevante para la regulación emocional y el cuidado neurológico. Así lo señala Universum, el Museo de las Ciencias de la UNAM, que describe a perros y gatos como “un regulador emocional con patas”.

Este efecto no es solo una percepción. El contacto físico y la compañía animal desencadenan respuestas biológicas que reducen la tensión mental y mejoran el estado de ánimo. Abrazar, acariciar o simplemente observar a la mascota activa procesos metabólicos que ayudan a sobrellevar las cargas diarias.

Beneficios documentados

Investigaciones indexadas en SciELO y reportes de la revista Advanced Science detallan las transformaciones que ocurren en el organismo:

La interacción con mascotas disminuye los niveles de estrés. La mente reacciona de forma similar a cuando recibe apoyo humano.

La compañía constante reduce la sensación de soledad y eleva el ánimo general.

Cuidar de un animal facilita las relaciones interpersonales al servir como catalizador social.

La experiencia diaria fomenta la empatía y refuerza la capacidad de comunicación.

Acciones simples como hablarle a la mascota, mimarla o mantener contacto visual generan un impacto medible en el equilibrio psicológico.

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Fertilizante de nopal acelera crecimiento de cultivos

Fertilizante de nopal de la UNAM eleva biomasa 20% y acelera maduración de cultivos.

Los residuos de nopal que suelen desecharse podrían transformarse en una herramienta para la agricultura sostenible. Investigadores de la UNAM desarrollaron un fertilizante orgánico a partir de espinas y orillas de esta cactácea que incrementó hasta 20% la biomasa de los cultivos y aceleró su crecimiento.

Resultados en Milpa Alta

El proyecto fue encabezado por Bruno Chávez Vergara, del Instituto de Geología de la UNAM. Se evaluó el digestato de nopal, subproducto de la digestión anaerobia de residuos orgánicos. La investigación, financiada entre 2018 y 2020 por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, busca impulsar prácticas sustentables en suelos volcánicos del sur de la cuenca.

Entre 15% y 20% del nopal procesado para consumo se descarta como espinas y orillas. Ese material se aprovecha para generar biogás y electricidad, pero también produce un residuo líquido que funciona como fertilizante orgánico. Las pruebas se realizaron en zonas agrícolas de Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac, en colaboración con Sustentabilidad en Energía y Medio Ambiente (SUEMA).

Chávez Vergara explicó que el digestato aporta nutrientes minerales a las plantas y alimenta bacterias y hongos benéficos del suelo, recuperando funciones biológicas afectadas por años de fertilizantes químicos. A diferencia de los sintéticos, este producto favorece la actividad microbiana necesaria para la fertilidad de la tierra. Su presentación líquida permite un mejor aprovechamiento del agua y una absorción más rápida de nutrientes.

En cultivos de avena forrajera en Milpa Alta, los resultados fueron inmediatos. Desde el primer ciclo agrícola se registró un aumento de 20% en la biomasa y una reducción de hasta un mes en el tiempo de maduración. El investigador señaló que estos beneficios serían especialmente útiles para agricultores de ladera y de temporal, donde la falta de riego y la erosión dificultan la producción.

Tras los resultados, el equipo de la UNAM prevé ampliar las pruebas a maíz y zanahoria, además de determinar la dosis mínima necesaria para hacer rentable el uso de este fertilizante a base de residuos de nopal.

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