Un análisis detallado del resurgimiento del sarampión en México, que lidera casos en América, y el crucial papel de la vacunación.
Una explosión de casos de sarampión sitúa a México en el primer lugar continental, con miles de infectados y decenas de muertes.
La respuesta nacional logra contener la transmisión con una estrategia masiva de inmunización y cercos sanitarios en zonas clave.
El virus afecta principalmente a la población infantil no vacunada, con un preocupante patrón de expansión nacional y consecuencias fatales.
Autoridades sanitarias despliegan una estrategia nacional con millones de dosis aplicadas para contener el brote y proteger a la población.
La caída en las coberturas de inmunización provoca un retroceso sanitario histórico en el continente americano, con miles de infectados.
Las autoridades sanitarias confirman más de una decena de contagios en personas no inmunizadas y despliegan un operativo de contención.
Tras dos décadas sin la enfermedad, un niño no vacunado desata las alarmas sanitarias y pone a prueba los protocolos de contención.
La estrategia nacional de inmunización ha logrado interrumpir la transmisión comunitaria, con focos activos ahora limitados a siete estados.
La cifra de fallecidos aumenta con el deceso de un bebé no vacunado, mientras las autoridades redoblan las jornadas de inmunización.