La Situación, Que Nos Pone los Pelos de Punta (Literalmente)
Parece que el sarampión, esa enfermedad que pensábamos archivada junto a los discos de vinilo y las temporadas de Juego de Tronos que no decepcionaron, está viviendo un rebote más indeseado que el regreso de los pantalones de campana. Y en Chihuahua, la cosa se está poniendo fea. La Secretaría de Salud acaba de soltar el dato más gélido del fin de semana: el conteo de fallecimientos por este virus ha escalado a 17. Sí, diecisiete. Una cifra que duele más que intentar entender los algoritmos de Instagram.
La última víctima es un pequeño de la etnia rarámuri de apenas 8 meses. El deceso, ocurrido el 29 de agosto en el municipio de Cuauhtémoc, nos deja un sabor amargo y una cruda realidad: el menor no contaba con antecedentes de vacunación. Sus padres, originarios de Urique, ahora enfrentan una pérdida devastadora que pudo ser evitada. Una complicación por sarampión se llevó una vida que apenas comenzaba, un recordatorio sombrío de por qué los memes antivacunas no son, ni de lejos, graciosos.
Las Cifras Que No Mienten (Y Ojalá Lo Hicieran)
El panorama general es, por decirlo suavemente, para echarse a llorar. O a gritar. O ambas cosas. Hasta este sábado, las autoridades sanitarias de la entidad contabilizan un total de 4,112 contagios confirmados. Además, desde enero, se han registrado 15 personas hospitalizadas por complicaciones derivadas del virus. Los municipios que lideran este trágico ranking son Cuauhtémoc, la capital Chihuahua, y Nuevo Casas Grandes.
Frente a esta emergencia sanitaria, las autoridades no se han quedado de brazos cruzados. Se han desplegado jornadas de vacunación intensivas por todos los municipios, incluyendo las zonas serranas de difícil acceso, con el objetivo de inmunizar al total de la población y frenar esta cadena de transmisión que parece no tener fin.
La Respuesta: Agujas al Rescate
En un intento por contener el brote, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Salud, está poniendo el grito en el cielo y las vacunas en los brazos. Este mismo sábado, llevaron a cabo una jornada especial de inmunización en la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ). Instalaron un módulo en la avenida Universidad Tecnológica 3051, en la colonia Lote Bravo, y desde las 9:00 de la mañana atendieron a estudiantes y a cualquier ciudadano que aún tuviera pendiente completar su esquema de vacunación. Básicamente, una fiesta donde el único shot que sirven es el que te salva la vida.
El personal médico aplicó dosis doble viral (SR) y triple viral (SRP), dependiendo de la edad y las necesidades de cada paciente. Priorizaron a las personas de 6 meses a 49 años, que es como decir: “si estás en el rango de edad de usar TikTok o de ser padre/madre de alguien que lo usa, por favor, acércate”.
Rogelio Covarrubias Gil, director médico del Distrito de Salud II Juárez, destacó que este tipo de acciones refuerzan la cobertura en los estudiantes ante el inminente regreso a clases. Además, permiten que la comunidad en general cuente con una protección adecuada contra el sarampión. O sea, es un dos por uno: proteges tu salud y evitas convertirte en el paciente cero de una nueva tragedia.
Para quienes aún no se han vacunado, la Secretaría de Salud recordó que el biológico sigue disponible en los 23 Centros de Salud de la Zona Norte, así como en el módulo del Distrito de Salud II Juárez, en un horario de 8:00 a 13:30 horas. No hay excusa que valga. Ni el “se me olvidó”, ni el “es que me da flojera”, ni el “leí en un foro que…”.
En la era de la información, donde una simple búsqueda en Google puede desmentir miles de bulos, la desinformación se ha convertido en un enemigo público tan peligroso como el propio virus. La elección es clara: puedes creer en los influencers que venden té detox o en la comunidad científica que ha erradicado enfermedades durante décadas. Tú eliges.
¿La moraleja de esta triste historia? Las vacunas funcionan. Punto. No son un complot, no causan autismo y, definitivamente, son menos dolorosas que contarle a tu familia que un bebé murió por una enfermedad prevenible. Comparte esta información. Rompe la cadena de la desinformación y ayuda a que esta noticia llegue a quien más lo necesita. Explora más contenido sobre salud pública y juntos evitemos que historias como estas se sigan repitiendo.




