El oro negro venezolano se convierte en un tablero de ajedrez global donde Washington y Beijing mueven sus piezas, con miles de millones en juego.
Un salvavidas financiero de 20.000 millones de dólares llega para calmar los nervios del mercado a días de un crucial test electoral.
México da un respiro a sus finanzas con una jugada maestra en el mercado de deuda.