La emoción de jugar en casa impulsa a Zarazúa en el Mérida Open
Este lunes arranca la acción en el Yucatán Country Club. El cuadro del Mérida Open WTA es de alto voltaje, con la campeona defensora Emma Navarro, la top 10 Jasmine Paolini y nuestra tenista Renata Zarazúa lista para dar batalla.
La mexicana llega con una energía distinta. El año pasado no pudo competir en singles, y esa ausencia solo avivó sus ganas. Ahora regresa no solo a un torneo, sino a una razón de ser.
“Significa muchísimo. Venir a jugar a México es uno de los motivos por los que sigo en activo”, confesó Zarazúa con una emoción que se siente genuina. Es ese tipo de declaración que te recuerda por qué los atletas aguantan los entrenamientos, las lesiones y las derrotas.
Su conexión con el público local es su combustible. > “El público mexicano es súper especial y —cuando juegas en otro lado del mundo— lo extrañas mucho”, añadió. Esa sensación de pertenencia, de sentir cada golpe apoyado, no tiene precio.
Pero el camino no será fácil. Su primer partido podría ser contra la experimentada Sloane Stephens. Si supera ese obstáculo, le esperaría nada menos que Jasmine Paolini, la gran favorita al título.
Zarazúa lo sabe y prefiere enfocarse en lo inmediato. > “Es un torneo súper duro… simplemente es ir partido por partido. Siento que estoy en un buen momento”, afirmó. Esa mentalidad, partido a partido, es la clave para manejar la presión.
El torneo también verá el regreso de Zeynep Sönmez, campeona en 2024. Será una semana intensa donde cada punto contará el doble.
Para Renata, más que un ranking o un cheque, esto se trata de gratitud y representación. De demostrarle a su gente que vale la pena soñar en grande, desde cualquier cancha del mundo.




