El momento de Valverde y la prueba doméstica
Federico Valverde está en llamas. Su triplete ante el Manchester City fue una declaración de intenciones. Ahora, el Real Madrid debe traer esa energía imperial de vuelta a LaLiga.
El equipo blanco recibe al Elche este sábado. Un partido que parece asequible en el papel, pero que ya les complicó la vida en noviembre con un empate 2-2. Tres días después, el gran objetivo: cerrar el pase a cuartos en Inglaterra.
“Cuando el equipo está unido y lucha por el mismo objetivo, queda demostrado que podemos lograr grandes cosas”, dijo Valverde tras su noche mágica.
La mente colectiva como clave
Álvaro Arbeloa, al mando desde enero, tiene claro el mensaje. No basta con tener estrellas; hay que ser un bloque.
“Este vestuario está lleno de grandísimos jugadores, pero necesitamos también ser un gran equipo para ganar al Manchester City o al Elche”, manifestó el técnico. “Deben tener mentalidad colectiva y claro lo que hay que hacer con y sin balón”.
Las palabras de Arbeloa resuenan tras dos tropiezos recientes en liga ante Getafe y Osasuna. La victoria agónica en Vigo, también obra de Valverde, sirvió de revulsivo.
Mientras, Barcelona recibe al Sevilla buscando vengar su peor derrota de la temporada (4-1). Lamine Yamal, con siete goles en sus últimas siete salidas, es su hombre de confianza.
La baja más sensible para el Madrid sigue siendo Kylian Mbappé, fuera desde febrero. Tampoco estarán Jude Bellingham ni Éder Militão. En el Barça, faltan los laterales titulares Jules Koundé y Alejandro Balde.
Fuera del césped, el domingo también es día de votación en Barcelona. Joan Laporta busca renovar su mandato por cinco años más.




