El giro inesperado del duque de Sussex
Sentebale, la organización que el príncipe Enrique cofundó hace dos décadas en memoria de su madre, la princesa Diana, ha presentado una demanda contra él. El Tribunal Superior de Londres recibió el caso el mes pasado por presunta difamación escrita o verbal.
El duque pasa de demandante a demandado. Durante años fue él quien llevó a los tribunales a los tabloides británicos. Ahora la fundación que ayudó a crear lo sitúa en el banquillo.
“La organización benéfica solicita la intervención, protección y restitución del tribunal tras una campaña mediática adversa coordinada”, explicó Sentebale en un comunicado.
Un portavoz de Enrique y su exfideicomisario Mark Dyer respondió rápido: ambos “rechazan categóricamente estas afirmaciones ofensivas y perjudiciales”.
Los desacuerdos que llevaron al conflicto
Los problemas comenzaron a hacerse públicos en 2023. Todo giraba en torno a una nueva estrategia para conseguir fondos. La tensión escaló hasta que tanto Enrique como el príncipe Seeiso de Lesotho renunciaron como patrocinadores en marzo de 2025.
En ese momento, ambos fundadores dijeron que la relación con la junta directiva y su presidenta, Sophie Chandauka, era “irreparable”. Chandauka luego acusó al duque de orquestar una campaña para forzar su salida.
La Comisión de Organizaciones Benéficas investigó y criticó a ambas partes por airear el conflicto. David Holdsworth, director ejecutivo de la comisión, fue claro:
“Los problemas de Sentebale se desarrollaron a la vista del público, lo que permitió que una disputa perjudicial dañara la reputación”.
Mientras el portavoz de Enrique cuestionó ese informe, Chandauka lo celebró. La fundación creada para honrar el legado de Diana contra el estigma del VIH ahora enfrenta a sus propios fundadores en los tribunales.




