Una victoria con sabor a futuro
Lauren Price no solo defendió sus tres cinturones mundiales este sábado en Cardiff. Ganó una batalla física que dejó huella y, de paso, recibió la invitación para la pelea que podría definir su legado.
Fue una noche intensa frente a la invicta Stephanie Piñeiro. Price dominó con su velocidad y control, pero la puertorriqueña no se lo puso fácil. Le abrió un corte en la boca en el quinto asalto que tiñó de rojo el uniforme de la campeona galesa durante el resto del combate.
“Mérito para Stephanie; Lauren estuvo hoy en la pelea de su vida”, reconoció desde ringside una figura clave: Claressa Shields.
Y ahí está el verdadero titular de la velada. Shields, la monarca indiscutida de los pesos pesados, estaba observando. Y no se mordió la lengua.
“Lo hiciste muy bien esta noche, te lo diré cara a cara: podemos pelear a finales de año”, le soltó Shields a Price a través de la BBC.
El mensaje está sobre la mesa. Los equipos de ambas ya estaban en conversaciones, y ahora parece cuestión de tiempo. Price, ex campeona olímpica que mejora su récord a 10-0, respondió con la mentalidad de una verdadera competidora.
“Por esto estoy en este deporte, quiero pelear con las mejores. Todas necesitamos una compañera de baile, pero confío en mí”.
Así que anoten esto: Price superó una prueba dura frente a Piñeiro (ahora 10-1) por decisión unánime. Pero lo más importante es lo que viene. El camino ahora parece dirigirse directamente hacia un choque épico contra Claressa Shields. El boxeo femenino podría tener pronto su próxima gran función.




