Pemex y su saga interminable de deudas: el drama que nadie pidió pero todos vemos
Ah, Pemex, ese pozo sin fondo de noticias financieras que siempre nos deja con la boca abierta (y no precisamente por buenas razones). Resulta que la empresa estatal más querida y odiada de México sigue acumulando deudas como si fueran likes en un TikTok viral. En el segundo trimestre de 2025, la cifra alcanzó los 430,540 millones de pesos, un 6.5% más que en el primer trimestre. ¿Traducción? Los proveedores están más nerviosos que un influencer en su primer directo.
Para colmo, los pagos bajaron casi un 50% entre abril y junio comparado con los primeros tres meses del año. O sea, Pemex pasó de “sí, te pago” a “espérame tantito” en tiempo récord. Eso sí, Juan Carlos Carpio Fragoso, el director de Finanzas, salió al rescate con un clásico: “En el segundo semestre habrá más dinero”. Suena a promesa de novio que nunca llega, pero bueno, algo es algo.
¿Y la deuda total? Ahí la llevamos, como proyecto personal post-pandemia
La deuda financiera de Pemex cerró en 1.86 billones de pesos, un 9% menos que en el trimestre anterior. ¿Milagro? No, simplemente el Gobierno federal metió las manos al bolsillo (nuevamente) para evitar el colapso. Eso sí, para mantenerse a flote, la petrolera tuvo que pedir 482,700 millones de pesos en financiamiento. Básicamente, está viviendo a base de préstamos como un universitario en época de exámenes.
Pero no todo es tragedia en este culebrón financiero. Pemex reportó una ganancia de 59,516 millones de pesos, un respiro después de las pérdidas estratosféricas de 2024. ¿El héroe inesperado? El peso mexicano, que con su fortaleza le dio a la empresa una utilidad cambiaria de 134,685 millones. Gracias, moneda nacional, por salvarnos del abismo (esta vez).
Eso sí, la producción de crudo bajó un 8.6%, pero al menos las refinerías (incluyendo Dos Bocas) están funcionando. ¿Será suficiente para compensar el desmadre financiero? Quién sabe, pero mientras tanto, Pemex sigue siendo ese amigo que siempre pide prestado pero nunca deja de salir de fiesta.
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